jueves, 16 de junio de 2016

Una estudiante me preguntó…

Hola M…, Salam alaikum –
Eso de la homosexualidad es muy complicado.  Obviamente es incorrecta y contra la naturaleza.  Tanto la Biblia como el Corán la condena severamente.  ¿Cómo podemos aprobar algo que todos los escritos sagrados nos prohíben?  Pero, como hemos visto en otros temas citados en los libros sagrados, el tiempo y las circunstancias han distorsionado y cambiado la forma en que tratamos asuntos y situaciones hoy en día.
Parece que hay dos formas de esa perversión.  Algunas personas escogen ceder a los impulsos y pasiones sexuales en cualquier forma y optan conscientemente a la homosexualidad o aún la bisexualidad.  Pero, hay otros que parecen nacidos con inclinaciones sexuales hacia el mismo sexo.  ¿Cómo es eso?  ¿Qué Dios los hace “gay”?  Y también, ¿cómo podemos culpar y castigarlos si así nacen?  No es su culpa.
Primero Dios hizo un patrón perfecto para la tierra y el ser humano.  Si hubiéramos seguido el patrón divino todo hubiera salido bien en el mundo y para cada quien.  Sin embargo, no sucedió así.  Dios nos otorgó el libre albedrío como una parte esencial de nuestra evolución espiritual – o sea, tenemos el derecho de rechazar lo correcto y cometer errores.  Eso es importante para nosotros, cometer errores, reconocer los errores y luchar para no cometerlos de nuevo.  Pero… la mayoría no reconoce sus errores y no luchan para corregir nada.
Ahora bien.  El Profeta (s.a.w.s.) dijo que en el futuro (habló de hoy en día), la senda sería mucho más difícil.  ¿Por qué?  Porque la acumulación de errores, mala conducta, etc. etc. del pasado han distorsionado las realidades en el mundo tanto que vivimos en un mundo muy lejos del patrón divino proporcionado por Allah.  No sólo en el mundo fuera sino también dentro.  Cargamos los errores de nuestros ancestros dentro, a través del ADN.  No sólo tenemos que luchar contra las influencias negativas que nos atacan desde afuera sino también las inclinaciones negativas heredadas del pasado, de nuestros propios ancestros.  Eso hace la senda espiritual cien veces más difícil para nosotros de que lo era para los creyentes de hace 1400 años.  Pero también la recompensa por cada logro es mucho más por la misma dificultad.
Así que si una cantidad importante de tus ancestros practicaban actos sexuales contrarios a los que Dios plantó en su patrón, es decir, contra las leyes universales, tú podrías tener inclinaciones similares.  Las personas nacidas con tendencias homosexuales heredaron tales inclinaciones de sus ancestros, no de Dios.  No sabemos qué consecuencias puedan esperar en la próxima vida (después de la muerte), ciertamente van a sufrir mucho en esta vida.  Así que enfrentamos un dilema, ¿cómo debemos tratarlos?  En parte es fácil, con amor y compasión y comprensión como para cualquier otra persona. Sin embargo, no podemos estar de acuerdo de que su manera es normal o correcto.
El mundo va a continuar complicándose de esta forma por la acumulación de errores cometidos.  Las decisiones y situaciones van a ponerse cada vez más difíciles – hasta el fin.  Estamos en los tiempos finales en que tenemos que trabajar aún más duramente que nunca.  La homosexualidad es un ejemplo grafico de lo que está pasado en todos aspectos de la vida moderna.  Es otra señal que debe impulsarte a trabajar más seriamente en las prácticas espirituales – el dhikr, el enfoque constante en Dios y la búsqueda de conocimiento.

Hiciste la pregunta: ¿el sexo es necesario para el cuerpo? o dependiendo el estilo de vida? … o sea que puedes tomar la decisión de si quieres o no quieres, pero hoy en día te lo ponen de una manera que es necesario para una vida normal y saludable..¿qué tan cierto puede llegar a hacer esto? ....

Sigue lo que escribí en mi librito Los diez mandamientos como son vistos por un sufí:


“…La tierra está viva. Es como un organismo en el que todas las cosas, incluyendo al ser humano, son componentes que juegan un papel en el funcionamiento de dicho organismo. Como cualquier organismo, la tierra tiene como prioridad su propia sobrevivencia y crecimiento. Dios hizo la tierra de tal forma que ejerce ciertas fuerzas para lograr sus múltiples fines, el principal de los cuales son la reproducción de sus células (seres humanos) su propio desarrollo y continuación.
Al mismo tiempo Dios puso en el ser humano inclinaciones de reproducción. En el varón especialmente existe el fuerte impulso sexual innato. Su naturaleza animal es, básicamente, impersonal – no es realmente el impulso de procrear, es más inmediato y tosco – a la vista de ciertas imágenes, sugerencias, contactos físicos y hasta olores, el hombre experimenta sensaciones físicas que provocan el deseo y lo empuja hacia el sexo. Aunque el grado de deseo sexual puede variar, todos los hombres normales experimentan ese deseo.
En su esencia es un deseo animal – físico y fuerte... estemos rodeados de estimulantes sexuales – en la TV, los anuncios, ropa masculina y femenina, más sutilmente en cosas como carros y objetos de uso cotidiano. El sexo está enfrente de ti a cada rato. Es casi imposible escapar de él. Esta presencia es debido al fuerzo terrenal. La tierra ejerce influencia en las acciones y decisiones del hombre para producir sus fines. El hombre inconsciente es nada más una parte integral del organismo terrenal que sigue y no escoge. Sin embargo la segunda proclamación de Dios en la citación bíblica arriba:
“sojuzgadla y tened dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se desplazan sobre la tierra.” Esta se refiere exactamente a esto. La tarea del ser humano en este mundo y vida es dominar sus inclinaciones naturales, o sea, controlarlas dentro de los límites delineados por Dios. Así rompe el control terrenal, o sea, separarse de las masas de autómatas atrapados en el organismo de la tierra.
“...sojuzgadla y tened dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se desplazan sobre la tierra.” Dios quiere manifestarse y por eso nos quiere llenar la tierra. Cada cosa es una manifestación de Dios pero la manifestación en el hombre es incompleta hasta que él llega a ser un ser humano real, es decir, llega al nivel de la perfección, un reflejo de Dios mismo en la tierra…”

El Profeta dijo que el matrimonio era la mitad de la religión.  Él exigía a su gente casarse.  ¿Por qué?  El matrimonio es como un microcosmos – todo que puede pasar en la vida pasa de forma concentrada dentro el ambiente familiar.  Allí en la relación con la pareja, podemos realmente practicar y aprender todas las lecciones de la religión, o sea, la manera de acercarse a Dios.  Allí logramos o fallamos en nuestra lucha contra el nafs, allí en la relación con la pareja el ego se hace más fuerte o lo dominamos.  Es en esa relación que podemos aprender realmente lo que es el amor, cómo dar, cómo ceder, ser comprensivos y compasivos.
Pero como todo lo demás, la situación hoy en día es más complicada, especialmente para la mujer.  Para que el matrimonio se convierta en un camino espiritual, las dos partes tienen que tener esa misma meta.  Los dos tienen que querer a Dios y querer evolucionarse para ser seres humanos reales, es decir, elevarse del nivel animal.  Eso es muy difícil en estos tiempos de machismo y egoísmo.  Entrar en una relación con una persona que no tiene esa meta puede presentar retos muy duros y hasta estancar tu progreso espiritual.  Por eso tengo que aconsejar a las personas que realmente quieren a Dios y quieren conocer a Dios, que tengan cuidado, no busquen una pareja, dejen que él o ella le encuentre.  Ocúpense con actividades de trabajo o de caridad y oren a Dios para que tengan la oportunidad de cumplir con sus obligaciones espirituales.  Si haces todo por y con Dios, si tu enfoque es siempre hacia Él y si tratas de convertir todo lo que haces en un acto de adoración, todo lo demás llegará por añadidura.
Salam,  Sheij  Mohammad

         La Tariqa Sufí Islámica Qadiri-Rifai Ansariyya
mojamadabdula@gmail.com  mohammad.abdullah.18041@facebook.com
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jueves, 2 de junio de 2016

Intención #4
por Sheij Mohammad Abdullah Ansari

Puede ser que aprovechamos situaciones favorables, o tal vez desfavorables pero con agallas, mucha fuerza de voluntad y persistencia, hemos logrado éxito en la vida.  Materialmente estamos cómodos o quizás hasta ricos.  Bueno, por lo menos tenemos todo lo que necesitamos y podemos mirar y calificar nuestra vida con satisfacción.  El gran error que cometimos en este punto es creer que lo hicimos por nosotros mismos o que somos responsables de este éxito.  Patrañas.  La estructura y oportunidades fue arreglada por Dios, sólo caemos en el río de oportunidades, hasta tropezamos en el.
No creas que estoy hablando con fatalismo.  De ninguna manera.  La vida nos presenta oportunidades y posibilidades.  Exactamente como podemos escoger en cada momento entre conducta moralmente correcta o incorrecta, podemos escoger entre las posibilidades materiales que la vida nos presenta.  Pero, a final de cuentas, todo fue arreglado por un poder más grande.  Y todo tiene un propósito más grande que nuestra conveniencia material.
De igual manera, algunos nacen sin ninguna oportunidad o con posibilidades limitadas debido al lugar dónde nacieron, su familia y educación o hasta las capacidades o incapacidades de su cerebro.  Ni podemos tener crédito por la calidad de inteligencia que tenemos.  Estar orgullosos por ser listo es estúpido como es sentirse mejor por ser apuesto o bonita.  La cantidad de condiciones en la vida sobre las que no tenemos ningún control son astronómicas.  Lo que tenemos es el libre albedrío, la capacidad de escoger entre las posibilidades y la elección de ser flojos o lo contrario, tomar toda ventaja de las mejores posibilidades presentadas.
En la escuela de la vida el gran pecado es no actuar.  Podemos cometer errores y todos lo hacemos.  De hecho, cometer errores es el método de aprendizaje, casi un requisito de esta escuela.  Los que reprueban son los que no aprenden de sus errores y por eso los repiten una y otra vez, y los que aprenden pero no se esfuerzan en corregirlos.  Pero también reprobamos por creer que por aprender y corregir los errores, hemos hecho una gran cosa.  No, sólo hemos cumplido con los requisitos básicos de la escuela.  Tan pronto que nos sentimos satisfechos o orgullosos por lo que “hemos hecho” el progreso se para, nos estancamos. 
Alguien que tiene la posibilidad de ser rico honradamente y no lo hace es un tonto igual que él que lo hace pero no entiende que todo fue un regalo – parte de un plan en el que él sólo jugó su parte.  Es igualmente tonto llorar por falta de riqueza, lo que muestra ignorancia del propósito de la vida.
El curso de una vida y sus múltiples posibilidades están expuestos a los que entran en la senda espiritual y trabajan en sí mismos.  En este camino hay señales en cada vuelta que nos dirigen a un rumbo más adecuado para nuestro bien.  Al nafs/ego no le gusta eso.  Aún si Dios dice que eso o esto es la mejor cosa para ti, el nafs se ofende creyendo que él sabe más.  Así que el nafs y su ego bloquean nuestra habilidad para ver las señales.  Aún así los patrones divinos son tan fuertes que muchos caemos torpemente en la proximidad de nuestro destino preferible.  Pero, al fin y al cabo una vida con decisiones inconscientes, sin escoger conscientemente a Dios por encima del nafs y su ego, es un fracaso – esa persona ha reprobado el curso.
No sólo que es lo normal estar inconsciente de este proceso, de las oportunidades y elecciones y caer o tropezar en situaciones favorables o desfavorables sin querer o saber sino que pocos son los que entienden la base científica de las emociones o sensaciones, virtudes y anti-virtudes como el agradecimiento, el orgullo y otras.
No son, en realidad, emociones ni sensaciones.  Las emociones y sensaciones son cosas físicas del cuerpo.  El enojo, la tristeza, la depresión, el miedo y otras emociones negativas sumamente dañinas se manifiestan en el cuerpo como resultado de un proceso físico – electro/químico.  El cerebro produce neurotransmisores causando una reacción tangible en el cuerpo.  Hemos hablado de eso en otros lugares, tanto las causas como sus remedios.  El amor, la compasión, el agradecimiento, la comprensión y lo contrario, el orgullo, la avaricia, el odio, etc., son de índole diferente.
El amor y sus variaciones como la compasión, el agradecimiento, etc. son frecuencias de ondas como también son las anti-virtudes como el orgullo, la arrogancia, el odio – bueno, para ser preciso, las anti-virtudes como los mencionados arriba son en realidad los aspectos negativos del amor.  Técnicamente las anti-virtudes ocurren al salir de la sintonización o al perder la conexión con la frecuencia amor. 
El propósito de muchas formas de meditación así como ejercicios espirituales o trabajos sobre uno mismo, son para transformar el amor propio al amor universal.  Si piensas en términos de ondas, que es la realidad del universo y todo lo que contiene, es fácil ver como una forma de amor es pequeña, restringida, limitada y miope y la otra de grande e ilimitada.  ¿Acaso crees que estoy hablando metafórica o conceptualmente?  No, como las señales que llenan el camino de nuestras vidas y los patrones divinos que subyacen la existencia, la onda de amor y sus variaciones, así como muchas otras frecuencias y/o conexiones “extraterrestres”, son reales y tangibles para los que tienen ojos y sentidos para ver y sentir.  Los ojos y sentidos de que hablo son los que se desarrollan sólo con intensión y esfuerzo. 
La religión formal habla del amor y el agradecimiento, son términos a los que todos estamos acostumbrados.  Pero ya no tienen los significados que tenían.  El cambio de percepción no está en las palabras sino en nosotros y también en los tiempos.  Cuando un profeta habló del amor sus seguidores lo sentían.  Cuando habló de agradecimiento, lo sentían y hasta lloraban con gratitud.  Era obvio lo que significaba y su realidad era comunicada sin explicaciones verbales con el poder del profeta.
Los tiempos han cambiado.  Podría decir que nos hemos alejado tanto de la realidad que se nos capa el verdadero significado de esas realidades pero no es exactamente así.  Es verdad que no captamos los verdaderos significados de esas cosas pero no es por alejarnos.  Es que estamos llenos, tan llenos que no sentimos, no experimentamos, esas conexiones vibratorias.  Las ondas no penetran.
Si supiera la gente el gran poder que tenemos, el poder de escoger.  Podemos escoger ser felices, tener una vida llena de amor, tener buena suerte y mucho más.  En lugar de eso es más común escoger estar enojados, tristes, deprimidos y con miedo.  Esas son drogas y la gente es drogadicta.  Primera desarrollan hábitos de las emociones negativas entonces la mezcla de químicos en el cerebro y cuerpo cambia y se hacen adictos a hormonas provocadas y producidas por ellas.
¿Por qué tiene miedo uno?  ¿Por qué está enojado?  ¿Por qué se siente lastimado por otros?  ¿Por qué está deprimido?  Es porque toda la atención está enfocada en uno mismo.  Lleno de uno mismo nada más puede entrar.  Deja de pensar en que eso es un simple concepto y entiende que estamos hablando de realidades sólidas.  El universo está lleno de la fuerza o energía divina.  Es nuestro sentido o estado de importancia personal el que bloquea la entrada de todo lo bueno de que Dios o el Cosmos o el Universo o la Luz o como quieras llamar a Allah, nos está esperando llenar.  Por cada paso que damos al reducir el gran YO en nosotros, la Energía Divina aumenta su presencia, reemplazando de lo malo.  El proceso de hacerlo es una cuestión de enfoque y elecciones.
Continuamos con más de eso, la solidez y manejo de lo que parecen meras palabras.

                                     La Tariqa Sufí Islamica Qadiri-Rifai Ansariyya

lunes, 16 de mayo de 2016

Intención #3- teoría y práctica
por Sheij Mohammad Abdullah Ansai
Una vez Baal Shem Tov, el fundador de Hasidismo, un gran sabio judío, estaba mirando a un hombre que estaba cruzando un barranco peligroso sobre una cuerda floja.  Algunos de sus seguidores se preguntaron porque su maestro estaba pasando tanto tiempo con una actividad tan “secular”.  Al preguntarle después, él respondió, “¿Qué le da al acróbata la habilidad de hacer eso?  Muchas personas tienen la capacidad mental y física para hacerlo.  Pero una cosa que a ellos les falta: es confianza para hacerlo, basada en práctica repetida y experiencia.  Piénsenlo,” continuó, “cuantos abismos podríamos cruzar si apoyáramos nuestra fe con práctica.”
Un hombre quería ver al Profeta (Muhammad, el Profeta del Islám, la paz sea con él) en un sueño, pero parecía incapaz de tener esa visión.  El Profeta había dicho que si alguien lo veía en un sueño, no sería un sueño normal sino él mismo en realidad.  El hombre que deseaba ésta bendición fue a ver a un maestro implorando su ayuda.  El maestro, un wali (amigo de Dios), dijo, “Hijo mío, este viernes por la noche come mucho pescado salado, haz el salah (la oración ritual del Islam) y ve a dormir sin tomar nada.  Entonces verás.”  El hombre siguió el consejo.  Pasó toda la noche soñando que estaba tomando agua de arroyos, fuentes y manantiales.  Al despertar corrió con el maestro llorando, diciendo que había hecho todo lo que él le sugirió y sólo “soñé agua, agua y más agua.  Todavía estoy muriendo de sed”.  El maestro dijo, “Así que comer pescado salado te dio tanta sed que soñaste con agua toda la noche.  Ahora, debes sentir la misma sed por el mensajero de Dios y entonces verás su faz bendita.”
En el mundo “secular” ese consejo es predicado y practicado por muchos.  ¿Recuerdan un libro famoso, de los más vendidos en todo el mundo, “Piensa y hazte rico”?  El autor, Napoleón Hill dijo, y se convirtió en un eslogan, que hay que tener un deseo ardiente de ser rico y con el poder de la mente, así sería.  Muchos tienen un deseo ardiente de ser ricos pero muy pocos han pensado en lo espiritual.  ¿”…denle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios,”? una citación mal interpretada y aplicada.  Las leyes del universo se aplican a todo y en todas las situaciones.  Depende a dónde dirijas tu deseo y que tan fuerte es.
Un estudiante sufí estaba caminando cerca de un precipicio cuando fue atacado por rateros que lo arrojaron por el abismo.  Al ir a una muerte segura, grito, “Allah, Allah” y la mano de su maestro apareció de la nada y lo arrastró a un lugar seguro.  Después de que se sosegó fue con su maestro y preguntó, “¿Por qué nunca me enseñaste eso antes?”  Su sheij (maestro) dijo, “Nunca expresaste tanto deseo.”
¿Si pudieras tener cualquier cosa que quisiera, qué pedirías?  Si pones toda tu atención en eso, si esta cosa se queda tu preocupación principal, el objeto de tus oraciones, el enfoque de todo lo que haces, será tuya.  ¿Qué sería?
Si todavía lees lo que yo escribo y a lo mejor algo más de este índole, ojalá no escogieras un carro de lujo o casa más grande o algo tan predecible como si yo hubiera preguntando a cualquier hombre de la calle.  No obstante su educación religiosa o los hechos científicos, él (el hombre de la calle) cree firmemente en el valor de lo material y, o no ha pensado o ha escogido ignorar lo que ha escuchado sobre una vida eterna u otras dimensiones.  De hecho la idea de Dios o cualquier concepto más allá de lo visible, lo tangible y lo conocido no son más que palabras vacías.  La religión es sólo algo que se hace para complacer a las madres.
Talvez estás pensando, ¿cómo puedo dar todo a mi atención a lo espiritual, hacerlo el enfoque de toda mi vida?  ¿No tengo que comer, no tengo responsabilidades, no necesito lo material?  ¿Debo vivir cómo un monje?
Muchos han hecho eso, renunciar a todo “por Dios” por tener un concepto fuerte del valor de este otro estado posible aquí y después de la muerte.  Y, tenían el deseo suficiente para dejar todo por eso.  Pero a los que hacen eso, les falta algo.  Así que no logran su objetivo no obstante la fuerza de su deseo.
Dos grandes sabios estaban conversando durante un periodo en que uno de ellos estaba enfermo gravemente.  Eran dos de los descendientes del Profeta Muhammad, creo que el quinto y sexto imames (la paz sea con ellos).  El enfermo dijo, “Doy las gracias a Dios por esta enfermedad, sé que todo es una prueba y todo es, a final de cuentas, por nuestro bien”.  El otro dijo, “Doy las gracias a Dios si me enfermo o me hace rico.  Acepto lo uno y lo otro igualmente.”  El otro dándose cuenta de su error, dio las gracias a su pariente por lo que dijo. 
Los que queremos más que un carro y una casa, necesitamos dos cosas para emprender el camino hacia la consciencia elevada: conocimiento y deseo fuerte.  El conocimiento para iniciar se compone de dos partes: un concepto suficientemente grande del objeto, es decir, que tan mejor es “el reino de Dios” o cualquier nombre que quieras poner en ese estado de ser, que el mundo perecedero y temporal, y la manera de llegar a la meta.  A los que renuncian a todo lo material con el objeto de conseguir lo no material, les falta conocimiento completo.  Están rechazando regalos de Dios para complacer a Dios, algo ilógico.
Jesús dijo, “…busquen ante todo el reino de Dios y su justicia, y se les darán además todas estas cosas…”, es decir, si no te preocupas de todas las cosas materiales sino que te concentras en la gran meta, las cosas llegan de todos modos.  El único obstáculo entre nosotros y una vida feliz en todos aspectos, somos nosotros mismos y el obstáculo que ponemos es nada más que una actitud incorrecta, o sea, el obstáculo se origina en la mente.
El deseo fuerte, el deseo ardiente necesario para llegar a la meta, cualquier meta, depende de la primera parte de lo que se compone el conocimiento inicial – el concepto de la meta.  Somos seres humanos y funcionamos así, no hacemos nada si no nos conviene de una forma u otra.  Si no entiendes o crees que existe ese otro nivel o estado de consciencia, otra dimensión o realidad aparte, no vas a tener deseo suficiente para luchar por obtenerla. 
Debes analizar primero por qué estás leyendo cosas de esta naturaleza.  No es común, no mucha gente está interesada en lo espiritual y mucho menos en leer escritos sobre lo mismo más allá de lo normal de su religión.  ¿Cuál es tu motivación?  ¿Qué te impulsa a preguntarte sobre estos asuntos?  ¿Qué quieres?  ¿Qué buscas?  Ya sea curiosidad, estrés o incomodad con la vida, de insatisfacción, enojo, un estado no pacifico, tristeza, una tragedia o una variedad de otras razones, al fin y al cabo, no tienes confianza, a un grado u otro, que el mundo material sea como se ve, sustancialmente, como parece o sea la respuesta para lo que tú necesitas.
¿Qué es lo que abrió tus ojos interiores suficientemente para ver o sospechar lo que no es la respuesta, para dudar sobre este mundo y buscar algo más?  Si meditas en esta pregunta, buscando una respuesta descubrirás una puerta.  Esa puerta se abre a un mundo mucho más grande, más real y más acogedor que este mundo material aparentemente real.
El idioma espiritual de hoy en día es el de la ciencia.  Continuaremos hablando de cómo los términos como alabar a Dios, agradecer a Dios, orar, etc. tienen realidades científicas y como es que este mundo no es para rechazar sino para usarlo en la senda espiritual.  Este mundo es un regalo del Creador idealizado específicamente para nuestra evolución como seres humanos y cada momento es un momento sagrado.

La práctica -
Al final de la parte anterior dice: “El de estar despierto requiere una elección consciente e intencional.  Estar alerta significa más de lo que está pasando en los alrededores; es observarse a uno mismo e intencionalmente esforzándose por cortar las riendas del nafs/ego y sus reacciones violentas a situaciones y condiciones cotidianas de la vida.  Nadie puede llegar a la meta si es controlado por el miedo, el enojo, el orgullo, la arrogancia y la avaricia.  Todas las emociones son pesadas, nos atan, nos restringen y nos matan.” Y en esta parte dice: “Continuaremos con como los términos como alabar a Dios, agradecer a Dios, orar, etc. tienen realidades científicas
He dicho muchas veces que este mundo es una ilusión creada para enseñarnos, para una estancia temporal.  Todo parece sólido y real pero científicamente simplemente no es verdad, todo está hecho de átomos que son más espacio que sustancia, tanto que un átomo no se clasifica como sustancia.  Todo lo sustancial está hecho de lo insustancial.  No obstante sabemos que todo es real, por lo menos relativamente – pero de otra forma que es comúnmente entendido.  De la misma forma, hay mucho que no se considera sustancial, tangible o que tiene impacto en nuestras vidas que en realidad son más reales que el mundo que vemos.

“-y Dios recompensará a los que son agradecidos [con Él].” (Sagrado Corán 3:144)
“Y ningún ser humano muere sino con la venia de Dios, en un plazo prefijado.
Y a quien desee la recompensa de esta vida, le daremos parte en ella; y a quien desee la recompensa de la Otra Vida, le daremos parte en ella; y recompensaremos a los que son agradecidos [con Nosotros].” (Sagrado Corán 3:145)
“¿Por qué va Dios a castigaros [por vuestras ofensas pasadas] si sois agradecidos y llegáis a creer --cuando Dios responde siempre al agradecimiento y es omnisciente?” (Sagrado Corán 4:147)
“… así recompensamos a los que son agradecidos.” (Sagrado Corán 54:35)
“Y [recordad] cuando vuestro Señor os anunció: ‘Si sois agradecidos [a Mí], ciertamente, os daré aún más...” (Sagrado Corán 14:7)

Hechos para mantener en mente: Tenemos la capacidad de escoger lo que pensamos y sentimos.  Las emociones negativas son funciones físicas, el resultado de químicos mandados del cerebro al cuerpo.  Los pensamientos son vibraciones tangibles que impactan y/o crean lo material y las situaciones de la vida.  Sensaciones o pensamientos como el miedo, el enojo, el orgullo, la arrogancia, la avaricia etc. además de atraer lo mismo a la persona que guarda estos, tienen afectos físicos adversos y también se pueden sentir y reconocer en el cuerpo.  Sensaciones y actitudes como amor, agradecimiento, compasión comprensión, etc., son ondas sagradas reales y tangibles (no son emociones) con que podemos sintonizar y atraer con la mente y así entramos en esas nos envuelven en un ambiente divino. 

“Los de mis siervos que posean conocimiento tienen miedo de Allah.” (Sagrado Corán 35:28)
En este versículo del Corán, Allah significa la Realidad Energética del universo.  Cuando sabemos cómo funcionan las cosas, como la energía mueve y nos afecta tanto positivamente como negativamente, tenemos miedo de las consecuencias de actuar y vivir de forma contraria a ella, queremos vivir en armonía con la Realidad.

Rumi dijo: Preguntaron a Jesús (la paz sea con él), “¿Cuál es la cosa más difícil en este mundo y el próximo?”  Él dijo. “La ira de Dios.”  Ellos le preguntaron, “Y ¿qué puede salvarnos de eso?”  Jesús respondió, “Dominen su propia ira hacia otros.”  Y Rumi continuó, Cuando la mente quiere quejarse, haz lo opuesto – da gracias.  Exagera el asunto a tal grado que encuentres en ti mismo amor a lo que te disgusta.  Fingir agradecimiento es una manera de encontrar a Dios.
Nuestro Maestro Shams dijo, “Quejarse de la creación (la vida) es quejarse contra Dios.”  También dijo, “Odio y ira se esconden en la subconsciencia.  Si ves una chispa (de enojo), salta de ese fuego, extínguelo para que se regrese a la no-existencia de dónde vino.  Si insistes en igualar enojo con enojo y exacerbar el fuego, surgirá cada vez más de tu subconsciencia y será cada vez más difícil extinguir.
¿Ves?  Es pura ciencia.  Cuando los ojos y sentidos internos se desarrollen verás las emociones así como las ondas divinas como el amor, agradecimiento, compasión y comprensión son tangibles y visibles y podemos aprovechar sus poderes por la intensión, por escogerlas y entrar en una ola de bendiciones.   Si no las sientes, finge el amor, el agradecimiento, la compasión y la comprensión con el deseo de que se hagan parte de tu realidad y así serán.
Por otra parte, obsérvate a ti mismo constantemente alerta a las chispas del fuego de enojo, de miedo, de orgullo, de arrogancia y de avaricia.  No hay descanso en el combate contra el nafs, no bajes la guardia.  No dejes tu derecho de escoger.
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martes, 10 de mayo de 2016

El viaje de Moisés y los Israelitas
Por Sheij Mohammad Abdullah Ansari
“...Yo (YaHVeH, Dios) he descendido para librarlos de la mano de los egipcios y para sacarlos de aquella tierra y llevarlos a una tierra buena y amplia, una tierra de la que fluye leche y miel...” (Éxodo 3:8)
Así habló Dios a los Israelitas a través de Su profeta Moisés (la paz sea con él).  Es la entrega de una tierra – la tierra prometida.  ¿Está hablando de un lugar – Israel?  ¿Has visto fotos de Israel o la “tierra sagrada” en general?  ¿Qué quiere decir, “una tierra de la que fluye leche y miel...”?  Supongo que significa un lugar en donde todo abunda, una tierra rica y fértil que provee todo a la gente.  ¿Israel?  Es pura roca, arena y polvo.  Aunque “la tierra prometida” se ha usado como pretexto para todo tipo de abuso e injusticias y ha sido el lugar de guerras sin fin por siglos, no es, en realidad, el lugar del que Dios habló en la Tora.
Según la historia, los Israelíes pasaron cuarenta años en el desierto buscando esa “tierra prometida”.  A lo largo de los años los historiadores han especulado sobre la trayectoria por las que viajaron Moisés y su gente.  Aparentemente estaban bien perdidos porque una ruta directa de Egipto a Israel se puede cumplir en poco tiempo aun a pie.  ¿Pero cuarenta años?
Mira, los sagrados escritos no son textos de la historia.  Dios trabaja en muchos niveles al mismo tiempo.  No es decir que no existieron Moisés y los Israelíes o que no transcurrieron los sucesos escritos en el Éxodo.  Si sucedió, pero no exactamente como está escrito ni tiene ninguna importancia los detalles materiales.  La tora (los primeros cinco libros del antiguo testamento) es un mapa para los viajeros a un estado de conciencia más alto, una realización de la presencia de Dios dentro de uno mismo y la unificación del individuo con el Supremo.  Cualquiera que lee el antiguo testamento literalmente encontrará un rompecabezas indescifrable obligando al creyente a llegar a conclusiones ilógicas perdiendo por completo el mensaje primordial.
Todos los que estamos en busca de la Realidad y la Verdad somos israelitas.  Egipto es la esclavitud a este mundo, lo material y el error de verlo como la meta en lugar de una etapa en el proceso revolucionario del ser humano.  El viaje por el desierto y todas las pruebas y tribulaciones y también las dudas y fallas de la gente se refieren al trabajo necesario para llegar a la meta, para unirse con la presencia de Dios – designado la Shakinah en Hebreo.  “O acaso creéis que entraréis al Jardín (Paraíso), cuando todavía no os ha sucedido algo similar a lo que les sucedió a aquellos que murieron antes que vosotros.  La angustia y la aflicción les acaecieron y les sacudió violentamente...” (Sagrado Corán 2:214)  Como los seguidores de Moisés, somos una banda de llorones desesperándonos con cada obstáculo que encontramos.  Somos pensadores pequeños con visiones pequeñas.  Somos flojos con poca disposición para trabajar con toda la intensidad necesaria para lograr el gran premio.  Si supieras que tan grande es el premio todo lo demás perdería todo su encanto.  Nada de este mundo vale nada fuera de su valor como el camino a Dios.  En cada momento, en cada segundo, podremos estar con rumbo a Su presencia, experimentándolo y recibiendo Su guía.  Dios no nos prometió algo fácil, “...sea maldita la tierra por tu causa...Con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra...” (Génesis 3:17)  Con el sudor de la frente encontraremos el camino.  Con el sudor de la frente saldremos del desierto.  Esta vida no fue diseñada para ser pan comido.  Pero si aceptamos con ecuanimidad las realidades de la lucha continua, llegaremos a la tierra prometida donde todo brilla con la luz divina.  Sin embargo si no luchas, ni buscas, no encontrarás nada, serás la presa en lugar del cazador.
La Tariqa Sufí Islámica Qadiri-Rifai Ansariyya

mojamadabdula@gmail.com

domingo, 1 de mayo de 2016

La forma y la sin-forma
Por Sheij Mohammad Abdullah Ansari

“De Allah son el oriente y el occidente; donde quiere que os volváis, allí encontraréis la faz de Allah.” (Sagrado Corán 2:115)

Este ayat (versículo) del Corán obviamente habla de la omnipresencia de Dios, que está es todos lados todo el tiempo.  En realidad, esa interpretación se puede entender aún más profundamente si consideras que el mundo o universo entero es una manifestación de Allah.  Así que, la esencia de toda la existencia es Dios.  Cuando uno llega a un nivel de desarrollo lo único que ve es a Allah.  Pero hay otra manera de interpretar este ayat.
La palabra que es traducido como ‘faz’ o ’cara’ es wajh en árabe.  Wajh, además de significar ‘cara’ también significa ‘intensión, semejanza, principio, manera, propósito, significado,’ entre otras cosas.  Podemos entender con eso que el mundo es la manera en que Dios guía al ser humano para su evolución del estado incompleto en que entramos a este mundo a un estado rumbo a la perfección contemplado por Dios.  Siendo Dios la esencia de todo, La “faz” de Dios es parte de Su esencia, ver eso es verlo a Él.  La Realidad está oculta por una fachada puesta por los egos del hombre y distorsionado aún más por una percepción pintada por el ego, sus deseos y miedos.  Quitar esa fachada y ver su realidad es llegar a la iluminación.
Para lograr lo arriba mencionado Dios no nos ha dejado sin guía.  Además de los escritos sagrados y maestros que aparecen para los que tienen una ansiedad de conocer la Verdad y que están listos, Dios ha salpicado el mundo con señales para guiarnos.  El Corán está lleno de ayats (nota que la traducción literal de ‘ayat’ es ‘señal’ aunque se refiere al versículo) que señalan los maravillosos aspectos del mundo como  la noche y día, la lluvia, el mar y toda la manera en que la naturaleza nos mantiene, para instarnos a creer en Dios y apreciar Su bondad.  Hay otras señales que el mundo y la vida aportan para los que están en la senda o que tienen fuertes deseos de conocer a Dios y hacer lo correcto.
En el gran marco de las cosas, todo es parte de Dios y Su plan, en nuestro segmento de esa gran realidad existe una dualidad necesaria.  Aunque en realidad no hay mal y bien sino fuerzas opuestas que interactúan para crear la materialidad y ese campo de entrenamiento llamado el universo, aquí tenemos que ver y distinguir entre lo bueno y lo malo como parte de nuestro proceso de desarrollo.  De igual manera, aunque a final de cuentas, todo es Allah, para nosotros es necesario diferenciar entre Dios y no-Dios.  Esta que vemos como forma (no-Dios) y sin-forma (Dios).  El mundo es una manifestación de Allah, la esencia de todo se origina de Dios, o más bien, es Dios o hecho de Su esencia.  Su exterior es una creación del ser humano.  Para ver y conocer a Dios hay que ver más allá de la forma, el exterior.
Mi Sheij siempre dice, “Enfoque en Allah”.  ¿Qué significa enfocar?  Por una parte, un sufí siempre tiene en mente (a lo mejor de su habilidad) Dios.  Es como un anhela incansable, una ansiedad al fondo que no permite la persona bajar la guardia por mucho tiempo.  El sufí está en todo momento buscando o asociando todo con Dios (por asociar quiero decir buscando a Dios o una conexión espiritual en todo lo que toca o hace).  Enfocar significa saber que las reglas de Allah, encontradas en los escritos sagrados, son una manera de encajar con Dios o armonizarse con el Universo y por eso está vigilando a sí mismo, checando su conducta y sus reacciones emocionales haciendo elecciones entre lo que es correcto y lo que no lo es.
Otra manera de ver el concepto de ‘enfocar en Allah’ es reconocer como es que el pensar en Dios y/o más efectivamente, al usar sus nombres sagrados para llamarLo, se hace cambios internos así como para sintonizar el cuerpo físico a la frecuencia divina y con eso cambiar el estado de conciencia.  Orar o pedir ayuda de Dios se entiende comúnmente como si Dios fuera una persona, un anciano con una barba larga como está pintado por algunas artistas.  Este concepto de Dios garantiza resultados mínimos o nulos.  Lo que realmente pasa al llamar a Dios con un concepto grande y sin-forma, es sintonizar las frecuencias del cuerpo físico, que es, en realidad, como un radio receptor que tiene un alcance universal, con la ayuda de Dios que está constantemente lista para ser utilizada por nosotros seres humanos.
Como hemos hablado, el concepto que mantenemos de Dios abre o cierra nuestro mundo al abrir o cerrar receptores en el cerebro.  No importa que la mente, la conciencie del corazón espiritual, este conectado con canales a mundos superiores y a la guía divina, si el cerebro físico no está correctamente sintonizado y limpio de alimentación originado del nafs/ego, la guía e información de fuentes divinas no estarán traducidas de forma entendible para la persona.  En este estado, cortado de la mayor parte de los impulsos divinos, el individuo ve el mundo en términos puramente materiales, un mundo pequeño, restringido con posibilidades limitadas.
Este mundo de la persona normal es la forma de lo que hemos designado como ‘no-Dios’.  Este mundo está lleno de ilusiones y engaños.  Es una trampa que atrapa a la gente, encogiendo su mundo y su persona.  En este estado duro y rígido la persona es fácilmente atacada por fuerzas negativas y su vida se convierte en una montaña rusa emocional llena de conflictos y dolor no obstante la cara que muestra al mundo.  En el mejor de los casos esa persona anda por la vida en un estado de sonambulismo, terminando la vida sin desarrollo alguno ni habiendo empezado la tarea que Dios nos a asignado al entrar en esta etapa de nuestra vida eterna.
Es imprescindible que distingamos entre la forma y lo sin-forma.  Sólo así lograremos ‘ver’ a Dios.  Es imprescindible hacer uso del regalo divino del libre albedrío y para hacer eso uno debe estar conciente, alerta en un estado de vigilia constante.  Eso es ‘enfocarse en Allah’.  Concientes de nosotros mismos, escogemos entre acciones correctas e incorrectas y así nos sintonizarnos con las frecuencias positivas que, a su lado, nos trae la guía que nos ayuda seguir en la senda, así como un ciclo virtuoso.
La persona promedio ve el mundo en términos materiales, de formas y a sí mismo de igual manera – su forma, su cuerpo, su imagen-ego, lleno de ideas de quién es y de que va a ser y hacer, su vida es de cosas y sucesos, atrapado en un mundo material condenado de por vida.
La única manera de escapar de esta prisión a la libertad grandiosa y multidimencional es por vaciarse.  Como es arriba mencionado, con la atención enfocada en Allah, en Dios, sintonizado con el Divino, abierto, sin-forma, sin-apego, fluido, flexible.  Como dijo Jesús (la paz sea con él), “Busca el reino de Dios y todo lo demás sigue por añadidura”.  Eso es enfocar en Dios.  El Profeta Mohammad (la paz sea con él) dijo que la lengua del creyente nunca para de pronunciar el nombre de Allah, que quiere decir que su atención e intención se enfocan en Dios y que los más dedicados usan los nombres de Dios, llamandoLo continuamente y así alineándose con el Señor.
La esencia básica de la existencia son los atributos de Allah que nosotros los sufíes dividimos en 99 partes, los 99 nombres de Dios.  Aunque Sus nombres y atributos son infinitos por razones prácticas y por ser mencionados en el Sagrado Corán, los 99 nombres sirvan como método para acercarnos a Él.  En el Génesis Dios dijo que el hombre fue hecho a Su imagen.  Los 99 nombres (atributos) de Allah se encuentran en el hombre/mujer en forma latente y representan esa imagen o aspecto divino del ser humano.  Sólo al activar esta realidad en nosotros podemos realizar nuestro verdadero destino divino.  Nuestra identidad divina no puede existir en el cuerpo lleno de sí mismo, con el ego, el gran YO, la imagen de ser.  Vacíos, Dios nos llena con Él mismo.  Llenos de nosotros mismos nos estancamos y nunca realizamos nuestro potencial.  El Corán dice que en el pecho del ser humano no caben dos corazones.  Escogemos el nafs/ego o a Dios. 

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sábado, 23 de abril de 2016

Intención #2- teoría y práctica
el cuerpo fantasmagórico
por Sheij Mohammad Abdullah Ansai
Además del cuerpo físico, diferentes tradiciones místicas hablan de otros cuerpos.  Hay diferentes versiones o métodos para separar o describir las partes que componen el ser humano.  Tienen clasificaciones como, cuerpo sutil, energético, astral, cuerpo mental o intelectual, etc.  Los yoghis hindúes enseñan cinco cuerpos como vainas o envolturas llamadas koshas.  Todos estamos hablando básicamente de las mismas cosas pero que estamos cortando el pay en diferentas puntos y con diferentes números de rebanadas.  El de separar un total (el ser, que en realidad es inseparable) en partes sirve para enseñar y aclarar ciertas funciones para que aprendamos a controlar, eliminar, limpiar o hacer otras tareas necesarias para nuestra maduración o evolución como seres humanos.
Un cuerpo que no se encuentra en ningún sistema comúnmente conocido, es el cuerpo fantasmagórico.  Su existencia aunque omnipresente en todo el mundo y en toda la gente, no es, en realidad, real.  Es un invento del nafs.  El nafs es el ser o alma terrenal que, en su estado original, es decir su propósito original, era necesario para funcionar en el mundo material.  Todavía sirve para eso, sin embargo, ha crecido más allá de su función y se ha convertido en una entidad dentro de la persona, un organismo o individuo que sobrecarga el ser real.  Es una personalidad falsa, egocéntrica, una fantasía creada. 
Ciertamente has visto niños viendo la televisión, su atención fija en la pantalla.  ¿Dónde está su mente?  Está dentro de la acción imaginándose a sí mismo como uno de los personajes en la actuación.  Les gusta vestirse como y/o fingiéndose ser súper héroes, “Barbi dolls” o pilotos, bomberos, policías, corredores de autos, futbolistas, etc., etc.  El juego es el trabajo de niños, es parte de su desarrollo y aprendizaje.  Pero muy poca gente deja esta etapa infantil.  Casi todo mundo vive en mundos de fantasía.  Todos hemos creado una imagen de ser, una idea de quienes somos y en casi todos los casos es una pura fantasía que nos bloque aprender y experimentar sobre quienes realmente somos y sin saber quienes somos no podemos conocer a Dios.
Un hombre se acercó al gran maestro sufí Bayazid, (nacido alrededor de 780 d.C.) y dijo, “He ayunado y orado por treinta años y no he encontrado la beatitud de que hablas.”  Bayazid contestó, “Si ayunas y oras otros trescientos años no la encontrarás.  “¿Cómo es eso?”, respondió el hombre.  “Tu egolatría actúa como un velo entre tú y Dios”, dijo el sabio.  “Dime la cura”, repuso el hombre con desesperación pero Bayazid le dio las malas noticias, “Es una cura que tú no puedes llevar a cabo”.  El hombre lo presionó sin descanso para que le revelara el secreto.  Al fin el maestro habló, “Ve al peluquero y rapa tu cabeza; quítate toda la ropa excepto el taparrabos.  Cuélgate una bolsa de nueces al cuello.  Ve al mercado y grita, ‘Cualquiera que me de un golpe en la nuca le doy una nuez.’ Entonces ve a la corte y haz lo mismo.”  El hombre respondió, “Yo no puedo hacer eso, dame otro remedio”.  Bayazid dijo, “Ese es el preludio indispensable para la cura, pero como te dije, eres incurable”.
Es más fácil para una persona dejar su fortuna que dejar su imagen de ser, “identidad” o “individualidad”.  Lo chistoso (bueno, es chistoso cuando uno llega a ver la verdad pero más bien triste antes de eso) es que es toda una fantasía inventada por el nafs o ser bajo, así como es el ego.
El chamán Yaqui don Juan Matus se refirió a eso como “importancia personal” y dijo que para descubrir y ver lo desconocido uno debe “borrar su historia personal”, igual como mi maestro Sheij Taner dice que debemos desaparecer.  En la psicología esotérica la llama identificación – nos identificamos con maneras de ser, otras personas y hasta cosas y nos imaginamos ser esas personas y actuamos como  ellas.  La gente compra ropa, carros, pinta su cabello, come y vive de maneras que coincida con su imagen de ser, auto-imagen, su percepción o fantasía inconsciente de quién es.  Recompensa su inseguridad personal con mentiras para aparentar una “importancia personal”.  Todo, por supuesto, sin querer o saber.
No saber, es decir, no estar consciente de eso es lo peor y esa es la condición de casi total del mundo.  Todos negamos que sea la verdad… hasta que empezamos a practicar ejercicios de auto-observación y meditación para aprender a ser objetivos y honestos con nosotros mismos. 
Don Juan dijo, “…Buscar la libertad es el único impulso que conozco.  La libertad de volar al infinito por ahí.  La libertad de disolverse; despegarse; ser como la flama de una vela, la cual, a pesar de ser comparado a la luz de mil millones de estrellas, se queda intacta, porque nunca fingió ser más de lo que es: un mera vela”.
En el Hinduismo la libertad se llama moksha.  Dependiendo de la rama de la religión, el Hinduismo es muy variado en sus creencias, puede significar la libertad del ciclo de nacer y renacer, es decir, la libertad significa para ellos que uno no nace o reencarna de nuevo por haber logrado la realización o iluminación.  O más como otras escuelas místicas, la libertad se crea significa la libertad de la maya (la ilusión de este mundo) y el apego a ello.  Libre del control del mundo, un estado de ver la realidad detrás de la fachada.
Antes de que pueda lograr esta libertad uno tiene que ver que es el apego y el control que tiene el mundo.  Uno tiene que sentir el peso del tirón del mundo y sus cosas.
El ser humano, visto y sentido con los ojos y sentidos interiores, no es fijo ni pesa.  Es libre, fluido, expansivo y conectado a todo el universo.  Con el desarrollo del ego y la personalidad falsa, o sea el cuerpo fantasmagórico, el ser se fija, adquiera peso, se hace rígido, se pierde consciencia de su realidad cósmica y se atará con la maya o ilusión material del mundo.  Sólo con la muerte del ego y la limpieza del nafs puede uno adquirir de nuevo la ligereza y cognición perdida.  No es algo que pasa automáticamente.  Uno tiene que trabajar.  Uno tiene que invertir tiempo.  Si todo viene sin trabajo, si viene a todos automáticamente, ¿cuánto valdría?  El libre albedrío no existiría sin la posibilidad de rechazarlo, cerrar los ojos, cometer errores.  El Sufismo Islámico dice que Allah Dios quiere nuestra sumisión y obediencia, pero voluntariamente.  Como dice el Corán, “No hay coacción en la religión”, debemos escoger libremente.
Debemos escoger trabajar, invertir tiempo en prácticas espirituales como la meditación y la atención.  Las meditaciones de movimientos sagrados y la de la repetición de palabras sagradas, los nombres de Dios (dhikr), de lo cual hablábamos y hablaremos más pronto, son los métodos más eficaces para la elevación del nivel del nafs, el derrumbo del ego y el desarrollo de los sentidos interiores. 
El de estar despierto requiere una elección consciente e intencional – la intensión de que habíamos hablado y como vamos a regresar.  Estar alerta significa más de lo que está pasando en los alrededores; es observarse a uno mismo e intencionalmente esforzándose por cortar las riendas del nafs/ego y sus reacciones violentas a situaciones y condiciones cotidianas de la vida.  Nadie puede llegar a la meta si es controlado por el miedo, el enojo, el orgullo, la arrogancia y la avaricia.  Todas las emociones son pesadas, nos atan, nos restringen y nos matan.  Todas ellas no son reales sino que constituyen parte del cuerpo fantasmagórico.  Ver eso requiere intensión y trabajo.  Si nacieras jorobado no sabrías como te sentirías sin la joroba.  Igual con el cuerpo fantasmagórico, no creerás su pesadez hasta que se te quite.

Continuaremos inshallah.

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lunes, 11 de abril de 2016

Intención #1- teoría y práctica
por Maestro Mohammad Abdullah Ansai
“Si en este mundo de imperfecciones buscamos todo lo bueno y bonito, existe la posibilidad de muchas decepciones.  Pero al mismo tiempo, si seguimos buscándolo, no buscando polvo y suciedad sino oro, lo encontraremos.  Y una vez que empezamos a encontrarlo, encontraremos más y más.  Llega un momento en la vida del buscador de la verdad cuando puede ver algo bueno en el peor hombre en el mundo.  Y cuando ha llegado a este punto, aunque lo bueno sea cubierto con miles de niveles de mal, él tocaría lo bueno, porque busca lo bueno y atrae lo bueno”. – Hazrat Inayat Khan
“Atrae lo bueno”, dijo este gran sufí, atraemos como imanes lo bueno o lo malo.  Parece que alguna gente tiene buena suerte y otra, mala suerte.  ¿O es que hacemos nuestra propia suerte?  Dios es Ar-Rahman y Ar-Rahim, el Compasivo y el Misericordioso.  El primero se refiere a la compasión y bondad que Él reparte sobre todo el mundo a todos igualmente, como Jesús dijo también, que el sol y la lluvia caen igualmente sobre todos.  Ar-Rahim es Su misericordia que va sólo a los que la merecen por su buena conducta.  ¿Entonces atrae la buena suerte por ser un buen chico o por hacer buenas obras?  No es tan sencillo.  Como mencionamos anteriormente, hay mala gente que hacen obras que benefician a mucha gente, o sea, personas que han hecho buenas obras pero que no fueron buena gente.  ¿Atraerían la compasión y misericordia de Dios – más bien, la conducta de cualquier persona provocó los cambios celulares y energéticos necesarios para hacerse un imán de la buena suerte?  Bueno, falta algo.  Falta la intensión correcta y el conocimiento del uso de la mente.  Para ser más preciso y no te engaño, no es realmente el uso de la mente, eso no se hace – eso se aclara cuando la verdadera naturaleza de la mente real o consciencia del corazón es conocido.  La que hace en realidad, es despejar el camino hacia la mente para que tu ser verdadero pueda funcionar.
Cuando uno se hace más consciente de la actividad del cerebro a través de formas de meditación y la práctica de auto-observación, se hace cada vez más obvia la confusión de ideas e impulsos contradictorios que corren constantemente allí.  Esta etapa puede ser tanto incomoda como instructiva.  Pero ahora la persona tiene la oportunidad de tomar decisiones reales, o sea, escoger entre opciones que realmente puede hacer avances beneficiosos para su vida.  La vida esencialmente es escoger entre una opción y otra.  Estamos haciendo elecciones continuamente a cada momento.  Para la persona normal ese proceso no es consciente, todo pasa de forma semi-automática.  Cuanto más despierta está la persona más clara se hace toda la actividad no visible tanto del cerebro y fuerzas internas de la persona como energías y movimientos externos de la persona.  Esa es la verdadera realidad de la vida material – su estructura no visible energética.
En lo que concierne al individuo, todo estriba en elecciones e intenciones. 
En la Parábola del Sembrador, Jesús (la paz sea con él) nos cuenta, “Un agricultor salió a sembrar.  Mientras iba esparciendo la semilla, una parte cayó junto al camino; fue pisoteada, y los pájaros se la comieron.  Otra parte cayó sobre las piedras y, cuando brotó, las plantas se secaron por falta de humedad.  Otra parte de la semilla cayó entre espinos que, al crecer con ella, la ahogaron.  Pero otra parte cayó en buen terreno.  Brotó y produjo una cosecha que proporcionó cien veces más de lo que se había sembrado.”
En la explicación Jesús dijo la semilla es la palabra de Dios y, “Los que están junto al camino oyen, y luego viene el diablo y les quita la palabra del corazón… Los que están sobre las piedras son los que reciben la palabra con alegría cuando la oyen, pero no tienen raíz…. La semilla que cayó entre los espinos representa a los que oyen, pero según van caminando por la vida, los ahogan las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no maduran.  Pero la semilla que cayó en buen terreno representa a los de corazón noble y bueno, que oyen la palabra, la retienen y, porque perseveran producen una cosecha.”  (Biblia Lucas 8)
En todas las tradiciones se dice que el universo fue creado por la palabra.  ¿Qué significa eso?  Una vibración, también representada por una luz, igualmente una vibración.  La palabra que cayó sobre diferentes calidades de tierra, el camino, las piedras, entre los espinos y en el buen terreno, es la energía vibratoria divina, Ar-Rahman y Ar-Rahim, la Bondad de Dios y somos la tierra con diferentes grados de receptividad.
Es importante notar en este punto algo sumamente importante: Jesús, como todos los profetas y maestros místicos, explicó mucho acerca de la naturaleza no sólo de la vida sino de nosotros seres humanos.  ¿Por qué explicaría acerca de algo si no pudiéramos cambiar y corregirnos?  Eso es exactamente lo que nos han dicho – que hay diferentes estados o niveles de ser y que podemos elegir entre ellos – tenemos libre albedrío, podemos hacer elecciones – tenemos la posibilidad de alcanzar altas niveles de consciencia.  Son decisiones e intensiones que tomamos.  Cada momento podemos decidir a dónde vamos.
Se dice que la mente es poderosa y crea nuestra vida.  Como hemos hablado, tenemos tres mentes.  El cerebro es un órgano físico donde están los pensamientos, las imágenes, las resonancias vibratorias y los químicos los que manda a través del cuerpo produciendo las emociones, sensaciones y la consciencia física.  Pero ninguna de esas cosas se origina en el cerebro.  El cerebro recibe sus instrucciones o del nafs/ego o de la mente real.
La “suerte”, es una cuestión de la receptividad de la tierra (la persona) sobre la que cae la energía divina.  Si somos absorbentes, buen terreno, absorbemos y retenemos la palabra (las buenas vibraciones) que se manifiestan tanto en lo insustancial como lo sustancial, es decir, como la felicidad y también beneficios materiales.
Somos como instrumentos musicales y el cerebro es como el músico que toca las cuerdas.  El son tocado por el músico (el cerebro) corresponde y resuena con vibraciones armónicamente similares fuera de nosotros, a niveles psíquicos, espirituales y materiales.  Atraemos a nosotros lo que producimos en el cerebro.  Y, tenemos la opción de escoger lo que producimos en el cerebro.
Dije, tenemos la opción de escoger, porque es una opción que la mayoría de la población de la Tierra Firme rechaza.  Imagínate estando en un cuarto lleno de cosas maravillosas pero está oscuro y no puedes ver nada.  No escoges nada porque además de que no ves, no sabes lo que hay.  Ese es el estado del hombre normal.  ¿Por qué?  Es su enfoque e intensión.  El hombre normal ve el mundo y eso es lo que él quiere.  Él no sabe que el mundo material y las cosas son no más reflejos de un mundo no visible.  Él hombre está satisfecho con sombras de la realidad pero no sabe porque es como la tierra al lado del camino o como las piedras y entre los espinos.  No ha trabajado para cultivar su suelo para hacerlo más rico y receptivo.
Continuamos con los evangelios: Dijo Jesús, “Así que no se preocupen diciendo, ‘¿Qué comeremos?’ o ‘¿Qué beberemos?’ o ‘¿Con qué nos vestiremos?’  Porque los paganos buscan con afán todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan.  Pero busquen en todo el reino de Dios y su justicia, y se les darán además todas esas cosas…” (Mateo 6:31)
Los budistas dicen que es el deseo que causa todo el sufrimiento en el ser humano y el mundo.  No es totalmente cierto.  ¿Qué deseas?  Eso es lo importante.  Jesús explica indirectamente en la citación de arriba que el deseo por este mundo es el obstáculo entre el ser humano y el reino de Dios o los Cielos, que quiere decir, la consciencia elevada y el alivio de toda preocupación.
¡Hay que desear!  “Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá la puerta.  Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá la puerta,” (Mateo 7-8)  ¿Qué quieres?  ¿Qué debes querer?  Continuaremos, inshallah


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