domingo, 31 de julio de 2016

Intención #6
por Sheij Mohammad Abdullah Ansari

La naturaleza, o sea, el universo, siempre mantiene un estado de balance, de equilibrio.  La ciencia lo llama simetría dinámica.  Siempre cuando algo se encuentra fuera de equilibrio, una serie de acciones se provocan para equilibrar las cosas.  Hay cambios pero el desorden siempre regresa a un estado de orden.  En la jerga popular se dice que el agua siempre encuentra su nivel.  Siempre existe también el caos o así se refiere la ciencia a un estado aleatorio en que no se puede predecir el curso de eventos con precisión.  Dentro del esquema de la simetría dinámica encontramos paquetes de desorden o caos.  Los paquetes de caos se mueven dentro del sistema ordenado.  Es más o menos como en la matemática, la teoría de conjuntos – dentro de un conjunto universal puede haber conjuntos que encajan perfectamente en el sistema universal mientras que dentro de ellos hay caos.  Aún así, con el tiempo, los paquetes de desorden van a experimentar ajustes, sus días están contados, cambian o se destruyen.
En el universo todo sigue las reglas.  Las leyes de la física son nada más parte de un sistema más extensivo de leyes universales.  El Corán dice que todo en el universo hace culto a Allah (Dios).  Eso significa que todo sigue las leyes del Cosmos.  Lo única excepción es el ser humano que tiene la opción de desobedecer (libre albedrío).  Pero al fin y al cabo, él también cae – o cambia o se destruye.  Los escritos sagrados hablan en demasía y gráficamente del Infierno que espera a los “pecadores”.  El hombre de hoy en día no quiere pensar en la muerte y mucho menos en Infierno.  Escogemos pensar que son descripciones puramente metafóricas.  Pero después de la muerte de este cuerpo físico la vida sigue y también las leyes universales. 
Somos paquetes de desorden en un universo ordenado.  A final de cuentas todo se ajusta y se pone en armonía – tarde o temprano.  No hay escapatoria en este sistema.  Lo que no está dicho directamente arriba es que es el desorden o desequilibrio mismo que provoca el proceso de alineación.  El universo es el resultado de la existencia de dos fuerzas opuestas interactuando para crear energía y movimiento.  Ni una ni otra pueden existir sin la otra.  Estás fuerzas, aunque opuestas, pueden producir en sí, armonía.  Su creación original produjo la vibración creadora, el sonido (el Verbo) y la Luz de que todo lo demás brotó.  Cuando estas fuerzas están en armonía se producen la paz y la evolución espiritual.  Cuando no están en armonía resulta el caos.
La evolución es un elemento primordial en este universo – todo nace y empieza a evolucionar.  Nuestra alma es parte de este proceso y sigue el patrón de todo lo demás.  Después de un viaje a través de otros estados y mundos llegamos aquí a este mundo de materia densa con una cobertura densa, el cuerpo físico.  Es el mundo de movimiento y acción.  También es el mundo de desorden y pruebas.  Aquí es donde el ser humano puede dar grandes pasos en su evolución.  Una cosa que pocos van a hacer.  A diferencia de todos los otros mundos en que estábamos y donde vamos a estar, aquí escogemos nuestro destino, también es el mundo del libre albedrío.  El llamado Infierno son nada más las leyes del universo haciendo su trabajo de purificación y procedimientos a los que no hacen el trabajo por sí mismo en este mundo material.  Si no logramos armonizarnos con la Realidad, el Universo o Cosmos, o sea, la unificación con Dios, en esta vida, no encajaremos allá en la siguiente etapa de nuestra vida y algo tiene que pasar.
Este es un mundo de desorden y caos, un mundo en que el lado negativo domina.  Esta agitación y fricción provoca inestabilidad y cambios continuos mientras las fuerzas de la naturaleza y las leyes universales hacen ajustes para corregir los errores del hombre y de igual manera, los deseos y acciones del hombre siempre están trabajando una contra la otra provocando un estado volátil.  En este ambiente la mayoría de la gente está perdida, atraída y devorada por los encantos ilusorios del mundo material.  Unos pocos son llamados.  Por una variedad de razones algunos no están satisfechos con esta situación, el mundo los confunde y quieren respuestas.  Algunos de ellos o tal vez la mayoría, han experimentado una tragedia o grandes dificultades en su vida las cuales, como es mencionado arriba, provocan cambios para rectificar las cosas.  Por eso decimos, alhamdulillah, alabado sea Dios, las dificultades son bendiciones de Dios.  De todos modos, para los insatisfechos de este mundo como la meta, es un camino duro.  Este mundo es como un molino donde se separa la cáscara de la semilla.  Los que aguantan a pesar la severidad del proceso, pueden esperar alivio y una recompensa inestimable.
Para el resto de la gente, las fuerzas caóticas los controlan, están atrapados en un remolino violento y son jalados acá y allá.  Los que están en proceso de despertar buscan la paz y la armonía y esa es nuestra misión o propósito en la vida – alinearnos con las leyes del cosmos, con Dios.
Este mundo material es el campo de entrenamiento preparándonos para las tareas de la siguiente etapa de nuestra existencia.  El alma llega aquí incompleta y está equipada con un cuerpo especialmente diseñado para el trabajo de crecimiento.  Tenemos la posibilidad de llegar a ser el insan-al-kamil, el ser perfeccionado.  Como todo aquí, es una elección que podemos tomar o rechazar.  Aquí también el cuerpo energético desarrolla para ser nuestra morada después de que el cuerpo físico muere.  El crecimiento del cuerpo energético es obstaculizado por la presencia del ego y su personalidad falsa que, no obstante su naturaleza irreal, ocupa espacio en esta dimensión.  El desarrollo del cuerpo energético es imprescindible para nuestro progreso espiritual y avanza en la  vida eterna.
El nafs es el ser bajo, una herramienta necesaria para maniobrar en este mundo.  Como hemos hablado mucho, el nafs produjo un ego que definimos como una personalidad falsa, un ser o entidad imaginaria basada en los miedos y fantasías de la persona.  El nafs o su ego, domina a la persona normal y el mundo en general.  La única manera de liberarse de él es primero, cobrar consciencia de su presencia.  Eso se hace con la ayuda de un maestro, la auto-observación y prácticas como la meditación.  De igual manera, uno puede cobrar consciencia del corazón, la mente real y el cuerpo energético.  La presencia del corazón (el corazón espiritual no el órgano) y la mente real, se logra, sentir y experimentar con el desempeño de la observación del nafs y a uno mismo en general, la dominación del ego y una decisión consciente, o sea, la intensión – una combinación de deseo y fuerza de voluntad.  La presencia del cuerpo energético es experimentada igualmente por decisión y a través de ejercicios como movimiento sagrado o meditación en movimiento.
Todo esto y más está pasando en cada momento de nuestra vida.  Los científicos dicen que el 95% del universo es invisible.  Ellos están hablando de lo que ellos llaman materia oscura que es, como suena, materia que no podemos ver.  Eso no es nada, hay aún más que no vemos con los ojos normales, una realidad no material, o más bien, una sustancia cada vez más fina que subyace todo lo que vemos y vivimos.  Consciencia de lo no visible y armonía entre eso y lo visible es lo que necesitamos para desarrollarnos espiritualmente.  

La Tariqa Sufí Ansariyya
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lunes, 11 de julio de 2016

Intención #5
por Sheij Mohammad Abdullah Ansai
Wu wei – el No hacer
Si un hombre quiere darle forma al mundo, modelarlo a capricho, difícilmente lo conseguirá.  El mundo es un jarro sagrado que no se puede manipular ni retocar.  Quien trata de hacerlo, lo deforma.  Quien lo aferra, lo pierde.  Por eso el sabio no intenta modelarlo, luego no lo deforma….  El Tao Te Ching/Lao Tze.

El no-hacer o no-acción es un principio clave en la filosofía taoísta.  Aunque se parece por lo arriba citado que están recomendando una actitud pasiva a la extrema, ese no es su significado.  El hombre que “quiere formar al mundo, modelarlo a capricho,” es el hombre actuando por su personalidad adquirida por el mundo, acondicionamiento social, cultural, familiar y hasta la influencia de sus ancestros a través de su ADN.  El hombre normal está programado para actuar de una forma casi automática.  Ha desarrollado una imagen de ser, una idea inventada de quien es, basada en mecanismos de defensa y las anti-virtudes provocadas por el miedo innato, o sea, la arrogancia y la avaricia.  La condición más “normal” del hombre está muy lejos de la “imagen de Dios” que es su destino posible y la intención del Creador.  Ahora, esta personalidad creada por el hombre (o mujer), con toda la arrogancia estereotipada del ser humano, quiere hacer que el mundo se conforme o se ajuste al criterio de él (o ella).  El resultado es un choque y una vida incómoda, estresante y conflictiva.  La meta de las personas que trabajan en sí mismas para encontrar la Verdad no es adquirir sino quitar – quitar la programación adquirida de afuera, todo lo aprendido, para descubrir su naturaleza original y abrir el canal de aprendizaje divino y con eso, lograr ver la belleza del mundo bajo la superficie fea creado por los seres humanos.  En la jerga popular podemos decir que el no-hacer de los taoístas significa ir con la corriente, armonizar con el Cosmos (el Tao) o, como vamos a hablar, someterte con la realidad.
A primera vista la versión de no-hacer del Yaqui indio chamán don Juan Matus parece algo distinto, a ver, dijo que el no-hacer es "conscientemente" no actuar de la manera que se conforma con la imagen de ser que tenemos de nosotros mismos; dejar de pensar, sentir y actuar como siempre lo hacemos; dejar de hacer el hacer que hace al mundo como es.  Es un no-hacer más agresivo.  Es un no-hacer que exige hacer algo.  Es un método de combatir la programación que nos ha hecho autómatas, robots esclavos a una vida reaccionaria.  No es realmente diferente que el no-hacer de los taoístas.  Lo principal es dejar de aceptar nuestra fantasía de quienes somos, lo que requiere que nos despertemos, estar en un estado de vigilancia observando a nosotros mismos honestamente y negándonos a obedecer al ego.  El ego según su concepto, igual como el de nosotros sufíes, es el gran Yo creado por las influencias mundanas y el miedo, o sea, una personalidad falsa, un Yo creado como una reacción contra amenazas imaginarias del ser bajo (el nafs).  Don Juan dijo que tenemos que borrar nuestra historia personal.  Eso no significa olvidar nuestro pasado sino dejar de sentirle tan importante, dijo que nuestro gran enemigo es nuestro sentido de importancia personal.  El no-hacer es dejar de continuar viviendo una fantasía tomando acciones que refuerzan nuestro ego y sentido de auto-importancia. 
El Islam: la palabra ‘islam’ significa sumisión (a Dios).  Un musulmán es alguien que se somete a Dios (Allah).  El pecado número uno en el Islam es asociarse a alguien más que Dios, es decir, creer que hay más de un Dios y que algo puede pasar sin Él.  En los tiempos antiguos eso se refiere a la adoración de ídolos.  Recuerda a Moisés y el buey de oro construido por su gente cuando él subió al Monte Sinaí y que el profeta Muhammad destruyó las estatuas de ‘dioses’ de la Kaba, la mezquita en la Meca construida por Abraham e Ismael.  Hoy en día la gente hace culto a estrellas de cine y cantantes.  Pero lo peor de hoy en día es que el hombre cree que el mismo es Dios – indestructible, maestro de su vida y el ambiente.  Por lo menos la gente antigua, los paganos y adoradores de ídolos entendían instintivamente su propia dependencia – pidieron ayuda del sol, de la luna, del río o de la madre naturaleza.  Así que, un buen musulmán busca someterse a Dios, el Único.  Bueno, los creyentes normales, ya sea musulmanes o los seguidores de las otras religiones formales, el Judaísmo, el Cristianismo y Catolicismo, escuchan las palabras y las aceptan, pero, realmente ¿qué significan?  ¿Qué es someterse a Dios?  ¿Cómo podemos saber lo que quiere Dios?
Para ellos, los seguidores serios de las religiones formales, el único recurso que queda es el de tratar de seguir las reglas y enseñazas de los escritos sagrados y lo que dicen los líderes religiosos.  No es nada fácil.  Hace más de dos mil años Cristo predicó contra los Fariseos, los sacerdotes, los eruditos de la religión, que han complicado y mal interpretado las palabras de la Torah tanto que la gente andaban por males caminos.  Mucho menos la gente de hoy en día, enfrentados a un mundo mucho más complicado y las tentaciones del materialismo, puede entender y seguir la esencia de las enseñazas de Dios como son expuestas en los sagrados escritos.
Afortunadamente Jesús, como Moisés y Muhammad (la paz sea con todos ellos), entrenaron maestros para continuar el trabajo de enseñar la verdadera esencia de la religión.  Les comunicaron, psíquicamente, a través de la iniciación, el poder de ayudar a la gente y las técnicas para la tarea principal, la tarea que todos debemos cumplir para llegar a la meta.  Algunos no estamos satisfechos con leer lo que supuestamente es la Realidad de la vida y mundo, tenemos que saber hasta el fondo de nuestro ser, saber no sólo creer.  Hemos leído que la Verdad yace dentro de nosotros y queremos verla – con eso nos referimos, conocer a Dios.  Esa es la meta.  Llegar a la meta requiere quitar de encima todo lo que la oculta, toda la falsedad, la fantasía, la ilusión, el acondicionamiento externo que nos ha engañado a creer en una realidad estrecha y material.
Somos, los seres humanos, criaturas de hábitos.  Un hábito es una acción habitual que nos hacemos automáticamente.  Cuanto más hacemos de forma automática, más dormidos e inconscientes estamos.  Cuanto más controlados por el nafs/ego, más automáticas y reaccionarias son nuestras acciones y conducta.  Esta conducta reaccionaria y automática es la base de la personalidad falsa y la nube que obscurece el corazón, nuestro ser real y la puerta a la guía divina y la visión ampliada.
Viajar es una cosa sufí.  Es decir, es un método sufí para romper hábitos y perspectivas habituales.  Aún mejor es mudarse a lugares lejanos y extraños.  Cambiarse de casa, de ciudad, de país, de una forma consciente, con propósito e intensión, es una manera de surtir un ‘shock’ al sistema, nuestro sistema corporal, mental y emocional.  Tenemos que romper hábitos, ver las cosas de otra forma y ajustarnos a situaciones nuevas.  Creemos que sabemos todo.  Creemos que nuestra manera de hacer las cosas es la única o la mejor.  No es verdad.  La gente es muy muy diferente y hacen las cosas muy diferentes en un país que en otro.  No tienen ninguna importancia esas trivialidades y superficialidades pero pueden enseñarte mucho acerca de ti mismo – siempre y cuando te mantengas despierto, abierto y tengas la intensión de aprender. 
Algunos maestros chamanes usan drogas para desorientar sus estudiantes para que vean todo de nuevo, desde otra perspectiva.  No son necesarias las drogas pero el concepto es indispensable para alguien que quiere ver la verdad.  Hay que destruir (o borrar, como dijo don Juan) nuestra máscara y ver la realidad de quienes somos.  Por cada hábito o reacción habitual que borramos, damos un paso más cerca al corazón y conocimiento cósmico.  Cada momento desconectado del pasado y libre de miedo del futuro es un momento despierto con posibilidades de llevarte a otro nivel de consciencia.

  La Tariqa Sufí Islámica Qadiri-Rifai Ansariyya
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jueves, 16 de junio de 2016

Una estudiante me preguntó…

Hola M…, Salam alaikum –
Eso de la homosexualidad es muy complicado.  Obviamente es incorrecta y contra la naturaleza.  Tanto la Biblia como el Corán la condena severamente.  ¿Cómo podemos aprobar algo que todos los escritos sagrados nos prohíben?  Pero, como hemos visto en otros temas citados en los libros sagrados, el tiempo y las circunstancias han distorsionado y cambiado la forma en que tratamos asuntos y situaciones hoy en día.
Parece que hay dos formas de esa perversión.  Algunas personas escogen ceder a los impulsos y pasiones sexuales en cualquier forma y optan conscientemente a la homosexualidad o aún la bisexualidad.  Pero, hay otros que parecen nacidos con inclinaciones sexuales hacia el mismo sexo.  ¿Cómo es eso?  ¿Qué Dios los hace “gay”?  Y también, ¿cómo podemos culpar y castigarlos si así nacen?  No es su culpa.
Primero Dios hizo un patrón perfecto para la tierra y el ser humano.  Si hubiéramos seguido el patrón divino todo hubiera salido bien en el mundo y para cada quien.  Sin embargo, no sucedió así.  Dios nos otorgó el libre albedrío como una parte esencial de nuestra evolución espiritual – o sea, tenemos el derecho de rechazar lo correcto y cometer errores.  Eso es importante para nosotros, cometer errores, reconocer los errores y luchar para no cometerlos de nuevo.  Pero… la mayoría no reconoce sus errores y no luchan para corregir nada.
Ahora bien.  El Profeta (s.a.w.s.) dijo que en el futuro (habló de hoy en día), la senda sería mucho más difícil.  ¿Por qué?  Porque la acumulación de errores, mala conducta, etc. etc. del pasado han distorsionado las realidades en el mundo tanto que vivimos en un mundo muy lejos del patrón divino proporcionado por Allah.  No sólo en el mundo fuera sino también dentro.  Cargamos los errores de nuestros ancestros dentro, a través del ADN.  No sólo tenemos que luchar contra las influencias negativas que nos atacan desde afuera sino también las inclinaciones negativas heredadas del pasado, de nuestros propios ancestros.  Eso hace la senda espiritual cien veces más difícil para nosotros de que lo era para los creyentes de hace 1400 años.  Pero también la recompensa por cada logro es mucho más por la misma dificultad.
Así que si una cantidad importante de tus ancestros practicaban actos sexuales contrarios a los que Dios plantó en su patrón, es decir, contra las leyes universales, tú podrías tener inclinaciones similares.  Las personas nacidas con tendencias homosexuales heredaron tales inclinaciones de sus ancestros, no de Dios.  No sabemos qué consecuencias puedan esperar en la próxima vida (después de la muerte), ciertamente van a sufrir mucho en esta vida.  Así que enfrentamos un dilema, ¿cómo debemos tratarlos?  En parte es fácil, con amor y compasión y comprensión como para cualquier otra persona. Sin embargo, no podemos estar de acuerdo de que su manera es normal o correcto.
El mundo va a continuar complicándose de esta forma por la acumulación de errores cometidos.  Las decisiones y situaciones van a ponerse cada vez más difíciles – hasta el fin.  Estamos en los tiempos finales en que tenemos que trabajar aún más duramente que nunca.  La homosexualidad es un ejemplo grafico de lo que está pasado en todos aspectos de la vida moderna.  Es otra señal que debe impulsarte a trabajar más seriamente en las prácticas espirituales – el dhikr, el enfoque constante en Dios y la búsqueda de conocimiento.

Hiciste la pregunta: ¿el sexo es necesario para el cuerpo? o dependiendo el estilo de vida? … o sea que puedes tomar la decisión de si quieres o no quieres, pero hoy en día te lo ponen de una manera que es necesario para una vida normal y saludable..¿qué tan cierto puede llegar a hacer esto? ....

Sigue lo que escribí en mi librito Los diez mandamientos como son vistos por un sufí:


“…La tierra está viva. Es como un organismo en el que todas las cosas, incluyendo al ser humano, son componentes que juegan un papel en el funcionamiento de dicho organismo. Como cualquier organismo, la tierra tiene como prioridad su propia sobrevivencia y crecimiento. Dios hizo la tierra de tal forma que ejerce ciertas fuerzas para lograr sus múltiples fines, el principal de los cuales son la reproducción de sus células (seres humanos) su propio desarrollo y continuación.
Al mismo tiempo Dios puso en el ser humano inclinaciones de reproducción. En el varón especialmente existe el fuerte impulso sexual innato. Su naturaleza animal es, básicamente, impersonal – no es realmente el impulso de procrear, es más inmediato y tosco – a la vista de ciertas imágenes, sugerencias, contactos físicos y hasta olores, el hombre experimenta sensaciones físicas que provocan el deseo y lo empuja hacia el sexo. Aunque el grado de deseo sexual puede variar, todos los hombres normales experimentan ese deseo.
En su esencia es un deseo animal – físico y fuerte... estemos rodeados de estimulantes sexuales – en la TV, los anuncios, ropa masculina y femenina, más sutilmente en cosas como carros y objetos de uso cotidiano. El sexo está enfrente de ti a cada rato. Es casi imposible escapar de él. Esta presencia es debido al fuerzo terrenal. La tierra ejerce influencia en las acciones y decisiones del hombre para producir sus fines. El hombre inconsciente es nada más una parte integral del organismo terrenal que sigue y no escoge. Sin embargo la segunda proclamación de Dios en la citación bíblica arriba:
“sojuzgadla y tened dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se desplazan sobre la tierra.” Esta se refiere exactamente a esto. La tarea del ser humano en este mundo y vida es dominar sus inclinaciones naturales, o sea, controlarlas dentro de los límites delineados por Dios. Así rompe el control terrenal, o sea, separarse de las masas de autómatas atrapados en el organismo de la tierra.
“...sojuzgadla y tened dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se desplazan sobre la tierra.” Dios quiere manifestarse y por eso nos quiere llenar la tierra. Cada cosa es una manifestación de Dios pero la manifestación en el hombre es incompleta hasta que él llega a ser un ser humano real, es decir, llega al nivel de la perfección, un reflejo de Dios mismo en la tierra…”

El Profeta dijo que el matrimonio era la mitad de la religión.  Él exigía a su gente casarse.  ¿Por qué?  El matrimonio es como un microcosmos – todo que puede pasar en la vida pasa de forma concentrada dentro el ambiente familiar.  Allí en la relación con la pareja, podemos realmente practicar y aprender todas las lecciones de la religión, o sea, la manera de acercarse a Dios.  Allí logramos o fallamos en nuestra lucha contra el nafs, allí en la relación con la pareja el ego se hace más fuerte o lo dominamos.  Es en esa relación que podemos aprender realmente lo que es el amor, cómo dar, cómo ceder, ser comprensivos y compasivos.
Pero como todo lo demás, la situación hoy en día es más complicada, especialmente para la mujer.  Para que el matrimonio se convierta en un camino espiritual, las dos partes tienen que tener esa misma meta.  Los dos tienen que querer a Dios y querer evolucionarse para ser seres humanos reales, es decir, elevarse del nivel animal.  Eso es muy difícil en estos tiempos de machismo y egoísmo.  Entrar en una relación con una persona que no tiene esa meta puede presentar retos muy duros y hasta estancar tu progreso espiritual.  Por eso tengo que aconsejar a las personas que realmente quieren a Dios y quieren conocer a Dios, que tengan cuidado, no busquen una pareja, dejen que él o ella le encuentre.  Ocúpense con actividades de trabajo o de caridad y oren a Dios para que tengan la oportunidad de cumplir con sus obligaciones espirituales.  Si haces todo por y con Dios, si tu enfoque es siempre hacia Él y si tratas de convertir todo lo que haces en un acto de adoración, todo lo demás llegará por añadidura.
Salam,  Sheij  Mohammad

         La Tariqa Sufí Islámica Qadiri-Rifai Ansariyya
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jueves, 2 de junio de 2016

Intención #4
por Sheij Mohammad Abdullah Ansari

Puede ser que aprovechamos situaciones favorables, o tal vez desfavorables pero con agallas, mucha fuerza de voluntad y persistencia, hemos logrado éxito en la vida.  Materialmente estamos cómodos o quizás hasta ricos.  Bueno, por lo menos tenemos todo lo que necesitamos y podemos mirar y calificar nuestra vida con satisfacción.  El gran error que cometimos en este punto es creer que lo hicimos por nosotros mismos o que somos responsables de este éxito.  Patrañas.  La estructura y oportunidades fue arreglada por Dios, sólo caemos en el río de oportunidades, hasta tropezamos en el.
No creas que estoy hablando con fatalismo.  De ninguna manera.  La vida nos presenta oportunidades y posibilidades.  Exactamente como podemos escoger en cada momento entre conducta moralmente correcta o incorrecta, podemos escoger entre las posibilidades materiales que la vida nos presenta.  Pero, a final de cuentas, todo fue arreglado por un poder más grande.  Y todo tiene un propósito más grande que nuestra conveniencia material.
De igual manera, algunos nacen sin ninguna oportunidad o con posibilidades limitadas debido al lugar dónde nacieron, su familia y educación o hasta las capacidades o incapacidades de su cerebro.  Ni podemos tener crédito por la calidad de inteligencia que tenemos.  Estar orgullosos por ser listo es estúpido como es sentirse mejor por ser apuesto o bonita.  La cantidad de condiciones en la vida sobre las que no tenemos ningún control son astronómicas.  Lo que tenemos es el libre albedrío, la capacidad de escoger entre las posibilidades y la elección de ser flojos o lo contrario, tomar toda ventaja de las mejores posibilidades presentadas.
En la escuela de la vida el gran pecado es no actuar.  Podemos cometer errores y todos lo hacemos.  De hecho, cometer errores es el método de aprendizaje, casi un requisito de esta escuela.  Los que reprueban son los que no aprenden de sus errores y por eso los repiten una y otra vez, y los que aprenden pero no se esfuerzan en corregirlos.  Pero también reprobamos por creer que por aprender y corregir los errores, hemos hecho una gran cosa.  No, sólo hemos cumplido con los requisitos básicos de la escuela.  Tan pronto que nos sentimos satisfechos o orgullosos por lo que “hemos hecho” el progreso se para, nos estancamos. 
Alguien que tiene la posibilidad de ser rico honradamente y no lo hace es un tonto igual que él que lo hace pero no entiende que todo fue un regalo – parte de un plan en el que él sólo jugó su parte.  Es igualmente tonto llorar por falta de riqueza, lo que muestra ignorancia del propósito de la vida.
El curso de una vida y sus múltiples posibilidades están expuestos a los que entran en la senda espiritual y trabajan en sí mismos.  En este camino hay señales en cada vuelta que nos dirigen a un rumbo más adecuado para nuestro bien.  Al nafs/ego no le gusta eso.  Aún si Dios dice que eso o esto es la mejor cosa para ti, el nafs se ofende creyendo que él sabe más.  Así que el nafs y su ego bloquean nuestra habilidad para ver las señales.  Aún así los patrones divinos son tan fuertes que muchos caemos torpemente en la proximidad de nuestro destino preferible.  Pero, al fin y al cabo una vida con decisiones inconscientes, sin escoger conscientemente a Dios por encima del nafs y su ego, es un fracaso – esa persona ha reprobado el curso.
No sólo que es lo normal estar inconsciente de este proceso, de las oportunidades y elecciones y caer o tropezar en situaciones favorables o desfavorables sin querer o saber sino que pocos son los que entienden la base científica de las emociones o sensaciones, virtudes y anti-virtudes como el agradecimiento, el orgullo y otras.
No son, en realidad, emociones ni sensaciones.  Las emociones y sensaciones son cosas físicas del cuerpo.  El enojo, la tristeza, la depresión, el miedo y otras emociones negativas sumamente dañinas se manifiestan en el cuerpo como resultado de un proceso físico – electro/químico.  El cerebro produce neurotransmisores causando una reacción tangible en el cuerpo.  Hemos hablado de eso en otros lugares, tanto las causas como sus remedios.  El amor, la compasión, el agradecimiento, la comprensión y lo contrario, el orgullo, la avaricia, el odio, etc., son de índole diferente.
El amor y sus variaciones como la compasión, el agradecimiento, etc. son frecuencias de ondas como también son las anti-virtudes como el orgullo, la arrogancia, el odio – bueno, para ser preciso, las anti-virtudes como los mencionados arriba son en realidad los aspectos negativos del amor.  Técnicamente las anti-virtudes ocurren al salir de la sintonización o al perder la conexión con la frecuencia amor. 
El propósito de muchas formas de meditación así como ejercicios espirituales o trabajos sobre uno mismo, son para transformar el amor propio al amor universal.  Si piensas en términos de ondas, que es la realidad del universo y todo lo que contiene, es fácil ver como una forma de amor es pequeña, restringida, limitada y miope y la otra de grande e ilimitada.  ¿Acaso crees que estoy hablando metafórica o conceptualmente?  No, como las señales que llenan el camino de nuestras vidas y los patrones divinos que subyacen la existencia, la onda de amor y sus variaciones, así como muchas otras frecuencias y/o conexiones “extraterrestres”, son reales y tangibles para los que tienen ojos y sentidos para ver y sentir.  Los ojos y sentidos de que hablo son los que se desarrollan sólo con intensión y esfuerzo. 
La religión formal habla del amor y el agradecimiento, son términos a los que todos estamos acostumbrados.  Pero ya no tienen los significados que tenían.  El cambio de percepción no está en las palabras sino en nosotros y también en los tiempos.  Cuando un profeta habló del amor sus seguidores lo sentían.  Cuando habló de agradecimiento, lo sentían y hasta lloraban con gratitud.  Era obvio lo que significaba y su realidad era comunicada sin explicaciones verbales con el poder del profeta.
Los tiempos han cambiado.  Podría decir que nos hemos alejado tanto de la realidad que se nos capa el verdadero significado de esas realidades pero no es exactamente así.  Es verdad que no captamos los verdaderos significados de esas cosas pero no es por alejarnos.  Es que estamos llenos, tan llenos que no sentimos, no experimentamos, esas conexiones vibratorias.  Las ondas no penetran.
Si supiera la gente el gran poder que tenemos, el poder de escoger.  Podemos escoger ser felices, tener una vida llena de amor, tener buena suerte y mucho más.  En lugar de eso es más común escoger estar enojados, tristes, deprimidos y con miedo.  Esas son drogas y la gente es drogadicta.  Primera desarrollan hábitos de las emociones negativas entonces la mezcla de químicos en el cerebro y cuerpo cambia y se hacen adictos a hormonas provocadas y producidas por ellas.
¿Por qué tiene miedo uno?  ¿Por qué está enojado?  ¿Por qué se siente lastimado por otros?  ¿Por qué está deprimido?  Es porque toda la atención está enfocada en uno mismo.  Lleno de uno mismo nada más puede entrar.  Deja de pensar en que eso es un simple concepto y entiende que estamos hablando de realidades sólidas.  El universo está lleno de la fuerza o energía divina.  Es nuestro sentido o estado de importancia personal el que bloquea la entrada de todo lo bueno de que Dios o el Cosmos o el Universo o la Luz o como quieras llamar a Allah, nos está esperando llenar.  Por cada paso que damos al reducir el gran YO en nosotros, la Energía Divina aumenta su presencia, reemplazando de lo malo.  El proceso de hacerlo es una cuestión de enfoque y elecciones.
Continuamos con más de eso, la solidez y manejo de lo que parecen meras palabras.

                                     La Tariqa Sufí Islamica Qadiri-Rifai Ansariyya

lunes, 16 de mayo de 2016

Intención #3- teoría y práctica
por Sheij Mohammad Abdullah Ansai
Una vez Baal Shem Tov, el fundador de Hasidismo, un gran sabio judío, estaba mirando a un hombre que estaba cruzando un barranco peligroso sobre una cuerda floja.  Algunos de sus seguidores se preguntaron porque su maestro estaba pasando tanto tiempo con una actividad tan “secular”.  Al preguntarle después, él respondió, “¿Qué le da al acróbata la habilidad de hacer eso?  Muchas personas tienen la capacidad mental y física para hacerlo.  Pero una cosa que a ellos les falta: es confianza para hacerlo, basada en práctica repetida y experiencia.  Piénsenlo,” continuó, “cuantos abismos podríamos cruzar si apoyáramos nuestra fe con práctica.”
Un hombre quería ver al Profeta (Muhammad, el Profeta del Islám, la paz sea con él) en un sueño, pero parecía incapaz de tener esa visión.  El Profeta había dicho que si alguien lo veía en un sueño, no sería un sueño normal sino él mismo en realidad.  El hombre que deseaba ésta bendición fue a ver a un maestro implorando su ayuda.  El maestro, un wali (amigo de Dios), dijo, “Hijo mío, este viernes por la noche come mucho pescado salado, haz el salah (la oración ritual del Islam) y ve a dormir sin tomar nada.  Entonces verás.”  El hombre siguió el consejo.  Pasó toda la noche soñando que estaba tomando agua de arroyos, fuentes y manantiales.  Al despertar corrió con el maestro llorando, diciendo que había hecho todo lo que él le sugirió y sólo “soñé agua, agua y más agua.  Todavía estoy muriendo de sed”.  El maestro dijo, “Así que comer pescado salado te dio tanta sed que soñaste con agua toda la noche.  Ahora, debes sentir la misma sed por el mensajero de Dios y entonces verás su faz bendita.”
En el mundo “secular” ese consejo es predicado y practicado por muchos.  ¿Recuerdan un libro famoso, de los más vendidos en todo el mundo, “Piensa y hazte rico”?  El autor, Napoleón Hill dijo, y se convirtió en un eslogan, que hay que tener un deseo ardiente de ser rico y con el poder de la mente, así sería.  Muchos tienen un deseo ardiente de ser ricos pero muy pocos han pensado en lo espiritual.  ¿”…denle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios,”? una citación mal interpretada y aplicada.  Las leyes del universo se aplican a todo y en todas las situaciones.  Depende a dónde dirijas tu deseo y que tan fuerte es.
Un estudiante sufí estaba caminando cerca de un precipicio cuando fue atacado por rateros que lo arrojaron por el abismo.  Al ir a una muerte segura, grito, “Allah, Allah” y la mano de su maestro apareció de la nada y lo arrastró a un lugar seguro.  Después de que se sosegó fue con su maestro y preguntó, “¿Por qué nunca me enseñaste eso antes?”  Su sheij (maestro) dijo, “Nunca expresaste tanto deseo.”
¿Si pudieras tener cualquier cosa que quisiera, qué pedirías?  Si pones toda tu atención en eso, si esta cosa se queda tu preocupación principal, el objeto de tus oraciones, el enfoque de todo lo que haces, será tuya.  ¿Qué sería?
Si todavía lees lo que yo escribo y a lo mejor algo más de este índole, ojalá no escogieras un carro de lujo o casa más grande o algo tan predecible como si yo hubiera preguntando a cualquier hombre de la calle.  No obstante su educación religiosa o los hechos científicos, él (el hombre de la calle) cree firmemente en el valor de lo material y, o no ha pensado o ha escogido ignorar lo que ha escuchado sobre una vida eterna u otras dimensiones.  De hecho la idea de Dios o cualquier concepto más allá de lo visible, lo tangible y lo conocido no son más que palabras vacías.  La religión es sólo algo que se hace para complacer a las madres.
Talvez estás pensando, ¿cómo puedo dar todo a mi atención a lo espiritual, hacerlo el enfoque de toda mi vida?  ¿No tengo que comer, no tengo responsabilidades, no necesito lo material?  ¿Debo vivir cómo un monje?
Muchos han hecho eso, renunciar a todo “por Dios” por tener un concepto fuerte del valor de este otro estado posible aquí y después de la muerte.  Y, tenían el deseo suficiente para dejar todo por eso.  Pero a los que hacen eso, les falta algo.  Así que no logran su objetivo no obstante la fuerza de su deseo.
Dos grandes sabios estaban conversando durante un periodo en que uno de ellos estaba enfermo gravemente.  Eran dos de los descendientes del Profeta Muhammad, creo que el quinto y sexto imames (la paz sea con ellos).  El enfermo dijo, “Doy las gracias a Dios por esta enfermedad, sé que todo es una prueba y todo es, a final de cuentas, por nuestro bien”.  El otro dijo, “Doy las gracias a Dios si me enfermo o me hace rico.  Acepto lo uno y lo otro igualmente.”  El otro dándose cuenta de su error, dio las gracias a su pariente por lo que dijo. 
Los que queremos más que un carro y una casa, necesitamos dos cosas para emprender el camino hacia la consciencia elevada: conocimiento y deseo fuerte.  El conocimiento para iniciar se compone de dos partes: un concepto suficientemente grande del objeto, es decir, que tan mejor es “el reino de Dios” o cualquier nombre que quieras poner en ese estado de ser, que el mundo perecedero y temporal, y la manera de llegar a la meta.  A los que renuncian a todo lo material con el objeto de conseguir lo no material, les falta conocimiento completo.  Están rechazando regalos de Dios para complacer a Dios, algo ilógico.
Jesús dijo, “…busquen ante todo el reino de Dios y su justicia, y se les darán además todas estas cosas…”, es decir, si no te preocupas de todas las cosas materiales sino que te concentras en la gran meta, las cosas llegan de todos modos.  El único obstáculo entre nosotros y una vida feliz en todos aspectos, somos nosotros mismos y el obstáculo que ponemos es nada más que una actitud incorrecta, o sea, el obstáculo se origina en la mente.
El deseo fuerte, el deseo ardiente necesario para llegar a la meta, cualquier meta, depende de la primera parte de lo que se compone el conocimiento inicial – el concepto de la meta.  Somos seres humanos y funcionamos así, no hacemos nada si no nos conviene de una forma u otra.  Si no entiendes o crees que existe ese otro nivel o estado de consciencia, otra dimensión o realidad aparte, no vas a tener deseo suficiente para luchar por obtenerla. 
Debes analizar primero por qué estás leyendo cosas de esta naturaleza.  No es común, no mucha gente está interesada en lo espiritual y mucho menos en leer escritos sobre lo mismo más allá de lo normal de su religión.  ¿Cuál es tu motivación?  ¿Qué te impulsa a preguntarte sobre estos asuntos?  ¿Qué quieres?  ¿Qué buscas?  Ya sea curiosidad, estrés o incomodad con la vida, de insatisfacción, enojo, un estado no pacifico, tristeza, una tragedia o una variedad de otras razones, al fin y al cabo, no tienes confianza, a un grado u otro, que el mundo material sea como se ve, sustancialmente, como parece o sea la respuesta para lo que tú necesitas.
¿Qué es lo que abrió tus ojos interiores suficientemente para ver o sospechar lo que no es la respuesta, para dudar sobre este mundo y buscar algo más?  Si meditas en esta pregunta, buscando una respuesta descubrirás una puerta.  Esa puerta se abre a un mundo mucho más grande, más real y más acogedor que este mundo material aparentemente real.
El idioma espiritual de hoy en día es el de la ciencia.  Continuaremos hablando de cómo los términos como alabar a Dios, agradecer a Dios, orar, etc. tienen realidades científicas y como es que este mundo no es para rechazar sino para usarlo en la senda espiritual.  Este mundo es un regalo del Creador idealizado específicamente para nuestra evolución como seres humanos y cada momento es un momento sagrado.

La práctica -
Al final de la parte anterior dice: “El de estar despierto requiere una elección consciente e intencional.  Estar alerta significa más de lo que está pasando en los alrededores; es observarse a uno mismo e intencionalmente esforzándose por cortar las riendas del nafs/ego y sus reacciones violentas a situaciones y condiciones cotidianas de la vida.  Nadie puede llegar a la meta si es controlado por el miedo, el enojo, el orgullo, la arrogancia y la avaricia.  Todas las emociones son pesadas, nos atan, nos restringen y nos matan.” Y en esta parte dice: “Continuaremos con como los términos como alabar a Dios, agradecer a Dios, orar, etc. tienen realidades científicas…
He dicho muchas veces que este mundo es una ilusión creada para enseñarnos, para una estancia temporal.  Todo parece sólido y real pero científicamente simplemente no es verdad, todo está hecho de átomos que son más espacio que sustancia, tanto que un átomo no se clasifica como sustancia.  Todo lo sustancial está hecho de lo insustancial.  No obstante sabemos que todo es real, por lo menos relativamente – pero de otra forma que es comúnmente entendido.  De la misma forma, hay mucho que no se considera sustancial, tangible o que tiene impacto en nuestras vidas que en realidad son más reales que el mundo que vemos.

“-y Dios recompensará a los que son agradecidos [con Él].” (Sagrado Corán 3:144)
“Y ningún ser humano muere sino con la venia de Dios, en un plazo prefijado.
Y a quien desee la recompensa de esta vida, le daremos parte en ella; y a quien desee la recompensa de la Otra Vida, le daremos parte en ella; y recompensaremos a los que son agradecidos [con Nosotros].” (Sagrado Corán 3:145)
“¿Por qué va Dios a castigaros [por vuestras ofensas pasadas] si sois agradecidos y llegáis a creer --cuando Dios responde siempre al agradecimiento y es omnisciente?” (Sagrado Corán 4:147)
“… así recompensamos a los que son agradecidos.” (Sagrado Corán 54:35)
“Y [recordad] cuando vuestro Señor os anunció: ‘Si sois agradecidos [a Mí], ciertamente, os daré aún más...” (Sagrado Corán 14:7)

Hechos para mantener en mente: Tenemos la capacidad de escoger lo que pensamos y sentimos.  Las emociones negativas son funciones físicas, el resultado de químicos mandados del cerebro al cuerpo.  Los pensamientos son vibraciones tangibles que impactan y/o crean lo material y las situaciones de la vida.  Sensaciones o pensamientos como el miedo, el enojo, el orgullo, la arrogancia, la avaricia etc. además de atraer lo mismo a la persona que guarda estos, tienen afectos físicos adversos y también se pueden sentir y reconocer en el cuerpo.  Sensaciones y actitudes como amor, agradecimiento, compasión comprensión, etc., son ondas sagradas reales y tangibles (no son emociones) con que podemos sintonizar y atraer con la mente y así entramos en esas nos envuelven en un ambiente divino. 

“Los de mis siervos que posean conocimiento tienen miedo de Allah.” (Sagrado Corán 35:28)
En este versículo del Corán, Allah significa la Realidad Energética del universo.  Cuando sabemos cómo funcionan las cosas, como la energía mueve y nos afecta tanto positivamente como negativamente, tenemos miedo de las consecuencias de actuar y vivir de forma contraria a ella, queremos vivir en armonía con la Realidad.

Rumi dijo: Preguntaron a Jesús (la paz sea con él), “¿Cuál es la cosa más difícil en este mundo y el próximo?”  Él dijo. “La ira de Dios.”  Ellos le preguntaron, “Y ¿qué puede salvarnos de eso?”  Jesús respondió, “Dominen su propia ira hacia otros.”  Y Rumi continuó, Cuando la mente quiere quejarse, haz lo opuesto – da gracias.  Exagera el asunto a tal grado que encuentres en ti mismo amor a lo que te disgusta.  Fingir agradecimiento es una manera de encontrar a Dios.
Nuestro Maestro Shams dijo, “Quejarse de la creación (la vida) es quejarse contra Dios.”  También dijo, “Odio y ira se esconden en la subconsciencia.  Si ves una chispa (de enojo), salta de ese fuego, extínguelo para que se regrese a la no-existencia de dónde vino.  Si insistes en igualar enojo con enojo y exacerbar el fuego, surgirá cada vez más de tu subconsciencia y será cada vez más difícil extinguir.
¿Ves?  Es pura ciencia.  Cuando los ojos y sentidos internos se desarrollen verás las emociones así como las ondas divinas como el amor, agradecimiento, compasión y comprensión son tangibles y visibles y podemos aprovechar sus poderes por la intensión, por escogerlas y entrar en una ola de bendiciones.   Si no las sientes, finge el amor, el agradecimiento, la compasión y la comprensión con el deseo de que se hagan parte de tu realidad y así serán.
Por otra parte, obsérvate a ti mismo constantemente alerta a las chispas del fuego de enojo, de miedo, de orgullo, de arrogancia y de avaricia.  No hay descanso en el combate contra el nafs, no bajes la guardia.  No dejes tu derecho de escoger.
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martes, 10 de mayo de 2016

El viaje de Moisés y los Israelitas
Por Sheij Mohammad Abdullah Ansari
“...Yo (YaHVeH, Dios) he descendido para librarlos de la mano de los egipcios y para sacarlos de aquella tierra y llevarlos a una tierra buena y amplia, una tierra de la que fluye leche y miel...” (Éxodo 3:8)
Así habló Dios a los Israelitas a través de Su profeta Moisés (la paz sea con él).  Es la entrega de una tierra – la tierra prometida.  ¿Está hablando de un lugar – Israel?  ¿Has visto fotos de Israel o la “tierra sagrada” en general?  ¿Qué quiere decir, “una tierra de la que fluye leche y miel...”?  Supongo que significa un lugar en donde todo abunda, una tierra rica y fértil que provee todo a la gente.  ¿Israel?  Es pura roca, arena y polvo.  Aunque “la tierra prometida” se ha usado como pretexto para todo tipo de abuso e injusticias y ha sido el lugar de guerras sin fin por siglos, no es, en realidad, el lugar del que Dios habló en la Tora.
Según la historia, los Israelíes pasaron cuarenta años en el desierto buscando esa “tierra prometida”.  A lo largo de los años los historiadores han especulado sobre la trayectoria por las que viajaron Moisés y su gente.  Aparentemente estaban bien perdidos porque una ruta directa de Egipto a Israel se puede cumplir en poco tiempo aun a pie.  ¿Pero cuarenta años?
Mira, los sagrados escritos no son textos de la historia.  Dios trabaja en muchos niveles al mismo tiempo.  No es decir que no existieron Moisés y los Israelíes o que no transcurrieron los sucesos escritos en el Éxodo.  Si sucedió, pero no exactamente como está escrito ni tiene ninguna importancia los detalles materiales.  La tora (los primeros cinco libros del antiguo testamento) es un mapa para los viajeros a un estado de conciencia más alto, una realización de la presencia de Dios dentro de uno mismo y la unificación del individuo con el Supremo.  Cualquiera que lee el antiguo testamento literalmente encontrará un rompecabezas indescifrable obligando al creyente a llegar a conclusiones ilógicas perdiendo por completo el mensaje primordial.
Todos los que estamos en busca de la Realidad y la Verdad somos israelitas.  Egipto es la esclavitud a este mundo, lo material y el error de verlo como la meta en lugar de una etapa en el proceso revolucionario del ser humano.  El viaje por el desierto y todas las pruebas y tribulaciones y también las dudas y fallas de la gente se refieren al trabajo necesario para llegar a la meta, para unirse con la presencia de Dios – designado la Shakinah en Hebreo.  “O acaso creéis que entraréis al Jardín (Paraíso), cuando todavía no os ha sucedido algo similar a lo que les sucedió a aquellos que murieron antes que vosotros.  La angustia y la aflicción les acaecieron y les sacudió violentamente...” (Sagrado Corán 2:214)  Como los seguidores de Moisés, somos una banda de llorones desesperándonos con cada obstáculo que encontramos.  Somos pensadores pequeños con visiones pequeñas.  Somos flojos con poca disposición para trabajar con toda la intensidad necesaria para lograr el gran premio.  Si supieras que tan grande es el premio todo lo demás perdería todo su encanto.  Nada de este mundo vale nada fuera de su valor como el camino a Dios.  En cada momento, en cada segundo, podremos estar con rumbo a Su presencia, experimentándolo y recibiendo Su guía.  Dios no nos prometió algo fácil, “...sea maldita la tierra por tu causa...Con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra...” (Génesis 3:17)  Con el sudor de la frente encontraremos el camino.  Con el sudor de la frente saldremos del desierto.  Esta vida no fue diseñada para ser pan comido.  Pero si aceptamos con ecuanimidad las realidades de la lucha continua, llegaremos a la tierra prometida donde todo brilla con la luz divina.  Sin embargo si no luchas, ni buscas, no encontrarás nada, serás la presa en lugar del cazador.
La Tariqa Sufí Islámica Qadiri-Rifai Ansariyya

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domingo, 1 de mayo de 2016

La forma y la sin-forma
Por Sheij Mohammad Abdullah Ansari

“De Allah son el oriente y el occidente; donde quiere que os volváis, allí encontraréis la faz de Allah.” (Sagrado Corán 2:115)

Este ayat (versículo) del Corán obviamente habla de la omnipresencia de Dios, que está es todos lados todo el tiempo.  En realidad, esa interpretación se puede entender aún más profundamente si consideras que el mundo o universo entero es una manifestación de Allah.  Así que, la esencia de toda la existencia es Dios.  Cuando uno llega a un nivel de desarrollo lo único que ve es a Allah.  Pero hay otra manera de interpretar este ayat.
La palabra que es traducido como ‘faz’ o ’cara’ es wajh en árabe.  Wajh, además de significar ‘cara’ también significa ‘intensión, semejanza, principio, manera, propósito, significado,’ entre otras cosas.  Podemos entender con eso que el mundo es la manera en que Dios guía al ser humano para su evolución del estado incompleto en que entramos a este mundo a un estado rumbo a la perfección contemplado por Dios.  Siendo Dios la esencia de todo, La “faz” de Dios es parte de Su esencia, ver eso es verlo a Él.  La Realidad está oculta por una fachada puesta por los egos del hombre y distorsionado aún más por una percepción pintada por el ego, sus deseos y miedos.  Quitar esa fachada y ver su realidad es llegar a la iluminación.
Para lograr lo arriba mencionado Dios no nos ha dejado sin guía.  Además de los escritos sagrados y maestros que aparecen para los que tienen una ansiedad de conocer la Verdad y que están listos, Dios ha salpicado el mundo con señales para guiarnos.  El Corán está lleno de ayats (nota que la traducción literal de ‘ayat’ es ‘señal’ aunque se refiere al versículo) que señalan los maravillosos aspectos del mundo como  la noche y día, la lluvia, el mar y toda la manera en que la naturaleza nos mantiene, para instarnos a creer en Dios y apreciar Su bondad.  Hay otras señales que el mundo y la vida aportan para los que están en la senda o que tienen fuertes deseos de conocer a Dios y hacer lo correcto.
En el gran marco de las cosas, todo es parte de Dios y Su plan, en nuestro segmento de esa gran realidad existe una dualidad necesaria.  Aunque en realidad no hay mal y bien sino fuerzas opuestas que interactúan para crear la materialidad y ese campo de entrenamiento llamado el universo, aquí tenemos que ver y distinguir entre lo bueno y lo malo como parte de nuestro proceso de desarrollo.  De igual manera, aunque a final de cuentas, todo es Allah, para nosotros es necesario diferenciar entre Dios y no-Dios.  Esta que vemos como forma (no-Dios) y sin-forma (Dios).  El mundo es una manifestación de Allah, la esencia de todo se origina de Dios, o más bien, es Dios o hecho de Su esencia.  Su exterior es una creación del ser humano.  Para ver y conocer a Dios hay que ver más allá de la forma, el exterior.
Mi Sheij siempre dice, “Enfoque en Allah”.  ¿Qué significa enfocar?  Por una parte, un sufí siempre tiene en mente (a lo mejor de su habilidad) Dios.  Es como un anhela incansable, una ansiedad al fondo que no permite la persona bajar la guardia por mucho tiempo.  El sufí está en todo momento buscando o asociando todo con Dios (por asociar quiero decir buscando a Dios o una conexión espiritual en todo lo que toca o hace).  Enfocar significa saber que las reglas de Allah, encontradas en los escritos sagrados, son una manera de encajar con Dios o armonizarse con el Universo y por eso está vigilando a sí mismo, checando su conducta y sus reacciones emocionales haciendo elecciones entre lo que es correcto y lo que no lo es.
Otra manera de ver el concepto de ‘enfocar en Allah’ es reconocer como es que el pensar en Dios y/o más efectivamente, al usar sus nombres sagrados para llamarLo, se hace cambios internos así como para sintonizar el cuerpo físico a la frecuencia divina y con eso cambiar el estado de conciencia.  Orar o pedir ayuda de Dios se entiende comúnmente como si Dios fuera una persona, un anciano con una barba larga como está pintado por algunas artistas.  Este concepto de Dios garantiza resultados mínimos o nulos.  Lo que realmente pasa al llamar a Dios con un concepto grande y sin-forma, es sintonizar las frecuencias del cuerpo físico, que es, en realidad, como un radio receptor que tiene un alcance universal, con la ayuda de Dios que está constantemente lista para ser utilizada por nosotros seres humanos.
Como hemos hablado, el concepto que mantenemos de Dios abre o cierra nuestro mundo al abrir o cerrar receptores en el cerebro.  No importa que la mente, la conciencie del corazón espiritual, este conectado con canales a mundos superiores y a la guía divina, si el cerebro físico no está correctamente sintonizado y limpio de alimentación originado del nafs/ego, la guía e información de fuentes divinas no estarán traducidas de forma entendible para la persona.  En este estado, cortado de la mayor parte de los impulsos divinos, el individuo ve el mundo en términos puramente materiales, un mundo pequeño, restringido con posibilidades limitadas.
Este mundo de la persona normal es la forma de lo que hemos designado como ‘no-Dios’.  Este mundo está lleno de ilusiones y engaños.  Es una trampa que atrapa a la gente, encogiendo su mundo y su persona.  En este estado duro y rígido la persona es fácilmente atacada por fuerzas negativas y su vida se convierte en una montaña rusa emocional llena de conflictos y dolor no obstante la cara que muestra al mundo.  En el mejor de los casos esa persona anda por la vida en un estado de sonambulismo, terminando la vida sin desarrollo alguno ni habiendo empezado la tarea que Dios nos a asignado al entrar en esta etapa de nuestra vida eterna.
Es imprescindible que distingamos entre la forma y lo sin-forma.  Sólo así lograremos ‘ver’ a Dios.  Es imprescindible hacer uso del regalo divino del libre albedrío y para hacer eso uno debe estar conciente, alerta en un estado de vigilia constante.  Eso es ‘enfocarse en Allah’.  Concientes de nosotros mismos, escogemos entre acciones correctas e incorrectas y así nos sintonizarnos con las frecuencias positivas que, a su lado, nos trae la guía que nos ayuda seguir en la senda, así como un ciclo virtuoso.
La persona promedio ve el mundo en términos materiales, de formas y a sí mismo de igual manera – su forma, su cuerpo, su imagen-ego, lleno de ideas de quién es y de que va a ser y hacer, su vida es de cosas y sucesos, atrapado en un mundo material condenado de por vida.
La única manera de escapar de esta prisión a la libertad grandiosa y multidimencional es por vaciarse.  Como es arriba mencionado, con la atención enfocada en Allah, en Dios, sintonizado con el Divino, abierto, sin-forma, sin-apego, fluido, flexible.  Como dijo Jesús (la paz sea con él), “Busca el reino de Dios y todo lo demás sigue por añadidura”.  Eso es enfocar en Dios.  El Profeta Mohammad (la paz sea con él) dijo que la lengua del creyente nunca para de pronunciar el nombre de Allah, que quiere decir que su atención e intención se enfocan en Dios y que los más dedicados usan los nombres de Dios, llamandoLo continuamente y así alineándose con el Señor.
La esencia básica de la existencia son los atributos de Allah que nosotros los sufíes dividimos en 99 partes, los 99 nombres de Dios.  Aunque Sus nombres y atributos son infinitos por razones prácticas y por ser mencionados en el Sagrado Corán, los 99 nombres sirvan como método para acercarnos a Él.  En el Génesis Dios dijo que el hombre fue hecho a Su imagen.  Los 99 nombres (atributos) de Allah se encuentran en el hombre/mujer en forma latente y representan esa imagen o aspecto divino del ser humano.  Sólo al activar esta realidad en nosotros podemos realizar nuestro verdadero destino divino.  Nuestra identidad divina no puede existir en el cuerpo lleno de sí mismo, con el ego, el gran YO, la imagen de ser.  Vacíos, Dios nos llena con Él mismo.  Llenos de nosotros mismos nos estancamos y nunca realizamos nuestro potencial.  El Corán dice que en el pecho del ser humano no caben dos corazones.  Escogemos el nafs/ego o a Dios. 

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